Guía educativa · Gratuita · Libre acceso

Cuida tu vivienda con tus propias manos, paso a paso

Cuarenta tutoriales claros para propietarios de apartamentos y casas: cómo cambiar el empaque de una llave que gotea, destapar un sifón, detener un sanitario que no deja de correr, entender de dónde sale una humedad, resanar una pared y pintarla con acabado limpio. Sin tecnicismos innecesarios y siempre con la seguridad primero.

Aviso de autoría y financiación

Esta guía educativa fue escrita, es mantenida y está financiada en su totalidad por KAROL MICHEL VALENCIA PEÑA, ciudadana colombiana, quien es su autora y única patrocinadora. No existe ninguna empresa, marca, entidad ni tercero detrás de este proyecto.

  • 100% gratuita y de libre acceso para todos y todas, sin registro.
  • No se aceptan donaciones de ningún tipo, ni en dinero ni en especie.
  • No se recomienda ninguna marca ni empresa. Los materiales se describen por su tipo genérico.
  • No se vende nada: no hay productos, servicios, afiliados ni enlaces patrocinados.

El propósito de esta guía es compartir conocimiento práctico para que más personas cuiden sus viviendas y, con ello, embellecer las calles de nuestro país: fachadas mejor mantenidas, edificios más seguros y barrios más agradables para quienes los habitan.

— Karol Michel Valencia Peña, autora

Índice de los 40 tutoriales

Los tutoriales están agrupados por tema y ordenados de lo más sencillo a lo más exigente. Puedes buscar por palabra clave o filtrar por categoría. Cada tutorial indica su nivel de dificultad y el tiempo aproximado que toma.

No encontramos tutoriales con esa palabra. Prueba con otra, por ejemplo «pared», «agua» o «puerta».

Herramientas interactivas incluidas: una tabla de solución rápida de síntomas, un glosario con más de 100 términos, un quiz de repaso de 25 preguntas, una lista de verificación del hogar que se guarda en tu navegador, una calculadora de pintura y un asistente para orientar el diagnóstico de humedades.

Nota importante antes de empezar. Esta guía es exclusivamente educativa. Explica tareas sencillas que una persona sin formación técnica puede hacer con cuidado en su propia vivienda. No reemplaza a una persona profesional. Los trabajos en instalaciones de gas, en la acometida eléctrica, en la estructura del edificio o en alturas deben hacerlos siempre personas con la formación y la certificación que exige la normativa vigente. Si en algún momento dudas, detente.

Parte I · Fundamentos
01

Antes de empezar: seguridad y sentido común

  • Nivel básico
  • 10 min de lectura
  • Fundamentos

La mayoría de accidentes domésticos durante una reparación no ocurren por falta de habilidad, sino por prisa: alguien olvida cerrar el agua, se sube a una silla en lugar de a una escalera o trabaja con la electricidad conectada «porque es solo un momento». Este primer tutorial resume las reglas que aplican a todos los demás.

Las cinco reglas de oro

  1. Corta la fuente antes de tocar. Agua: cierra la llave de paso del aparato o la general. Electricidad: baja el breaker del circuito y comprueba que no hay tensión. Gas: no se interviene; solo se cierra la llave en caso de olor y se avisa.
  2. Lee el tutorial completo antes de empezar. Así sabrás qué materiales necesitas y no quedarás a mitad de camino con una tubería abierta.
  3. Prepara el área de trabajo. Retira objetos, protege el piso, ten un balde y trapos a mano, y asegúrate de tener buena luz.
  4. Usa la herramienta correcta. Un destornillador usado como palanca o un cuchillo usado como espátula son la causa clásica de cortes y de piezas dañadas.
  5. Conoce tu límite. Si algo no sale como describe el tutorial, si aparece un olor extraño, humo, chispas o agua que no se detiene, suspende y pide ayuda calificada.

Qué sí y qué no hacer por tu cuenta

Puedes hacerlo con cuidado Requiere persona calificada
Cambiar empaques, cartuchos y mangueras de abasto Modificar o empalmar tubería empotrada en la pared
Destapar sifones y sanitarios con herramientas manuales Destapar bajantes comunales o redes del edificio
Resanar, lijar y pintar muros interiores Reparar grietas que crecen, que atraviesan el muro o aparecen en vigas y columnas
Cambiar un bombillo o una lámpara igual a la existente con el circuito apagado Instalar tomas nuevas, cambiar el tablero o ampliar circuitos
Limpiar el exterior del calentador y vigilar la llama piloto Cualquier trabajo en la tubería o en los aparatos de gas
Limpiar canales y sifones de terraza a nivel de piso Trabajos en fachadas, cubiertas o cualquier altura sin protección contra caídas

Materiales de construcción antiguos

Si tu vivienda tiene varias décadas, ten en cuenta dos materiales que no se deben lijar, cortar ni romper sin protección especializada:

  • Tejas, tanques o tubos de fibrocemento antiguos. Muchos se fabricaron con asbesto, un material cuyo polvo es peligroso para los pulmones. En Colombia su uso está prohibido desde la Ley 1968 de 2019, pero sigue presente en construcciones viejas. Mientras esté intacto y no se manipule, el riesgo es bajo; no lo perfores ni lo lijes.
  • Pinturas antiguas en puertas, rejas y marcos. Algunas pinturas de hace décadas contenían plomo. Evita lijarlas en seco; si vas a renovarlas, humedece la superficie y usa mascarilla con filtro adecuado, o consulta a una persona con experiencia.

Un hábito que ahorra mucho: toma una foto con tu teléfono antes de desarmar cualquier cosa. Cuando llegue el momento de volver a armarla, esa foto vale más que cualquier manual.

Errores frecuentes

  • Trabajar solo o sola en una escalera sin que nadie sepa que estás allí.
  • Mezclar productos de limpieza «para que queden más fuertes». El cloro con amoníaco o con ácidos libera gases tóxicos.
  • Apretar de más: la mayoría de uniones de plástico y de conexiones roscadas se dañan por exceso de fuerza, no por falta.
  • Dejar niños o mascotas cerca del área de trabajo, de las herramientas o de los productos abiertos.
02

La caja de herramientas básica

  • Nivel básico
  • 12 min de lectura
  • Fundamentos

No hace falta un taller completo. Con una caja bien pensada de unas veinte piezas puedes resolver la mayoría de los tutoriales de esta guía. Compra poco y de calidad media: una herramienta que se deforma al primer uso termina dañando la pieza que querías arreglar.

Lo esencial, por categorías

Ajuste y apriete

  • Juego de destornilladores de pala y de estrella en varios tamaños
  • Llave ajustable (llave inglesa) mediana, de unos 25 cm
  • Alicate universal
  • Alicate de punta
  • Llave de tubo o pinza de presión para tuercas difíciles
  • Juego pequeño de llaves hexagonales (llaves Allen)

Medición y trazado

  • Metro o flexómetro de 5 metros
  • Nivel de burbuja de 40 a 60 cm
  • Lápiz de carpintero
  • Escuadra metálica
  • Detector de tensión sin contacto (tipo lápiz)

Paredes y pintura

  • Espátulas de 5 y 10 cm
  • Llana plástica o metálica pequeña
  • Taco para lijar y pliegos de lija de grano 80, 120 y 220
  • Brocha de 2" y rodillo con bandeja
  • Cinta de enmascarar
  • Bisturí o cuchilla retráctil

Fontanería

  • Cinta de teflón
  • Destapador de ventosa (chupa) para lavamanos y otro de fuelle para sanitario
  • Guía o sonda manual de 3 a 5 metros
  • Balde y trapos absorbentes
  • Pistola para cartuchos de sellante

Taladro: ¿vale la pena?

Si vas a colgar cuadros, repisas o cortinas, un taladro percutor sencillo con brocas para concreto (de tungsteno) y para madera es la inversión que más usarás. Los chazos plásticos deben corresponder al diámetro de la broca: una broca de 6 mm con chazo de 6 mm, una de 8 mm con chazo de 8 mm. Si el chazo queda flojo, el tornillo se saldrá con el peso.

Cómo cuidar tus herramientas

  • Guárdalas secas. La humedad oxida las mordazas de alicates y llaves en pocas semanas.
  • Lava brochas y rodillos inmediatamente después de usarlos: con agua si la pintura es a base de agua, con el disolvente indicado en el envase si es a base de aceite.
  • Una gota de aceite liviano en las articulaciones de alicates y en el tornillo sinfín de la llave ajustable cada pocos meses las mantiene suaves.
  • Mantén las cuchillas con hoja nueva: una hoja roma resbala y corta al usuario en lugar del material.

Consejo de organización: arma una «bolsa de fontanería» aparte con teflón, empaques de varios tamaños, un par de mangueras de abasto de repuesto y trapos. Cuando aparezca una fuga no tendrás que buscar nada.

Lo que conviene evitar

  • Kits de cien piezas muy baratos: suelen traer puntas blandas que se desgastan al primer tornillo.
  • Usar alicates sobre tuercas cromadas: marcan el acabado. Envuelve la pieza con un trapo o usa una llave ajustable.
  • Dejar la escalera o la extensión eléctrica en el paso de las personas.
03

Conoce tu vivienda: llaves de paso, tablero y registros

  • Nivel básico
  • 30 min de recorrido
  • Fundamentos

En una emergencia, cada minuto que pasas buscando la llave del agua es agua que daña tu piso y el apartamento de abajo. Dedica media hora, una sola vez, a hacer este recorrido con todas las personas adultas de la casa.

El recorrido, punto por punto

  1. Llave de paso general del agua. En apartamentos suele estar en la cocina, en la zona de ropas o en un registro del pasillo común junto al contador. En casas, cerca del contador en el andén o en el antejardín. Ciérrala y ábrela una vez para confirmar que gira; si está dura, anótalo para revisarla.
  2. Llaves de paso individuales. Busca las pequeñas llaves bajo el lavamanos, detrás del sanitario, bajo el lavaplatos y junto a la lavadora. Permiten cortar el agua de un solo aparato sin dejar sin servicio al resto de la casa.
  3. Contador de agua. Identifica cuál es el tuyo si el edificio tiene varios. Fíjate en el pequeño indicador giratorio (estrella o rueda): lo usarás en el tutorial 13 para detectar fugas.
  4. Tablero eléctrico. Localízalo y verifica que cada breaker tiene su rótulo (cocina, baños, habitaciones). Si no lo tiene, dedica un rato a identificarlos con ayuda de otra persona y márcalos con cinta.
  5. Llave del gas. Suele estar junto al contador de gas o antes de cada aparato. Aprende en qué posición está abierta (manija paralela al tubo) y cerrada (manija perpendicular).
  6. Registros y sifones de piso. Ubica los sifones de la ducha, la zona de ropas y la terraza o balcón. Son los primeros sitios donde se acumula suciedad.
  7. Calentador y rejillas de ventilación. Si hay calentador a gas, identifica las rejillas de ventilación del espacio donde está. Nunca deben taparse.

Arma tu ficha de la vivienda

Escribe en una hoja, y guárdala también como foto en tu teléfono, la siguiente información:

  • Ubicación de la llave general de agua y de cada llave individual.
  • Mapa del tablero: qué controla cada breaker.
  • Ubicación de la llave de gas y de las rejillas de ventilación.
  • Número de cuenta o referencia de cada servicio público, para reportar daños.
  • Teléfono de la administración o portería, si vives en propiedad horizontal.
  • Fecha del último mantenimiento del calentador y de la última revisión de la instalación de gas.

Pega una copia de la ficha por dentro de la puerta del tablero eléctrico o de un mueble de cocina. Si alguien de la familia o una persona que cuida la casa necesita actuar, la encontrará sin llamarte.

Señales que puedes detectar durante el recorrido

Lo que ves Qué puede indicar Tutorial
Llave de paso con costra verde o blanca Goteo lento en la empaquetadura o en la rosca 07 y 11
Manchas en el techo bajo un baño Fuga en el desagüe o en la silicona del apartamento superior 12 y 21
Breaker caliente o con olor a quemado Sobrecarga o conexión floja: requiere electricista 32
Hollín o manchas negras sobre el calentador Mala combustión: requiere técnico de gas de inmediato 19
04

Protección personal para trabajos caseros

  • Nivel básico
  • 8 min de lectura
  • Fundamentos

Los elementos de protección personal son baratos comparados con una visita a urgencias. Para los trabajos de esta guía basta con un pequeño kit que cabe en una bolsa.

Elemento Cuándo usarlo Detalle a revisar
Gafas de seguridad Al lijar, perforar, raspar techos, destapar desagües o usar productos químicos Que tengan protección lateral; las gafas de lectura no sirven
Guantes de nitrilo Limpieza de moho, desagües, selladores y pinturas Desechables; cambiarlos si se rompen
Guantes de trabajo Manipular bloques, herramientas, láminas o escombros Talla correcta para no perder agarre
Mascarilla con filtro para partículas Lijado de masilla, estuco y madera; limpieza de moho extenso Que selle bien alrededor de nariz y boca
Protección auditiva Taladro percutor en concreto por varios minutos Tapones de espuma bien insertados
Calzado cerrado Siempre que uses escalera o herramientas Suela antideslizante

La escalera: el riesgo más subestimado

  1. Elige la altura correcta. Nunca te pares en los dos últimos peldaños de una escalera de tijera. Si no alcanzas, necesitas una más alta.
  2. Ábrela por completo y asegura el tensor o las correas entre las dos patas.
  3. Apoya sobre piso firme y seco. Sobre baldosa mojada o tapetes la escalera puede deslizarse.
  4. Mantén tres puntos de apoyo: dos pies y una mano, o dos manos y un pie, en todo momento.
  5. No te estires hacia los lados. Tu ombligo debe quedar siempre entre los dos largueros. Es más seguro bajar y mover la escalera.
  6. Nunca uses sillas, mesas o baldes como reemplazo.

Trabajos en altura exterior: limpiar canales en un segundo piso, pintar fachadas o subir a un tejado implica riesgo de caída grave. Estos trabajos requieren arnés, puntos de anclaje y formación específica. No los hagas por tu cuenta.

Ventilación al trabajar con productos

Pinturas a base de aceite, disolventes, selladores y productos para moho liberan vapores. Abre ventanas en paredes opuestas para crear corriente, haz pausas cada media hora y no uses estos productos en espacios cerrados donde duerman personas esa misma noche. Guarda los envases bien tapados y fuera del alcance de niños.

Botiquín mínimo junto a la caja de herramientas

  • Gasas y esparadrapo.
  • Curitas de varios tamaños.
  • Solución salina para lavar ojos.
  • Guantes desechables adicionales.
  • Números de emergencia visibles (en Colombia, la línea única de emergencias es el 123).
05

Calendario de mantenimiento preventivo

  • Nivel básico
  • 15 min de lectura
  • Fundamentos

Casi todos los daños costosos de una vivienda empiezan como algo pequeño que nadie revisó: una silicona agrietada, un sifón de terraza lleno de hojas, una manguera de abasto vieja. Un calendario sencillo convierte el mantenimiento en rutina y evita emergencias.

Cada mes

  • Vierte agua caliente (no hirviendo si la tubería es de PVC) en lavamanos, lavaplatos y duchas para arrastrar grasa y jabón.
  • Revisa bajo el lavaplatos y el lavamanos con una linterna: busca gotas, manchas o madera hinchada.
  • Limpia las rejillas de los sifones de piso de ducha y terraza.
  • Presiona el botón de prueba del interruptor diferencial (tutorial 32): debe dispararse.
  • Limpia el filtro de la lavadora si tu modelo lo tiene.

Cada tres meses

  • Desmonta y limpia los aireadores de los grifos (tutorial 14).
  • Revisa la silicona de la ducha, la tina y el lavamanos (tutorial 12).
  • Haz la prueba del contador de agua para descartar fugas ocultas (tutorial 13).
  • Abre y cierra todas las llaves de paso una vez: si no se usan, se agarrotan.
  • Lubrica bisagras de puertas y rieles de ventanas (tutoriales 34 y 35).

Cada seis meses

  • Revisa esquinas de techos y paredes exteriores en busca de manchas de humedad o moho.
  • Limpia sifones y canales de terrazas, balcones y patios antes de las temporadas de lluvias.
  • Revisa los sellos de ventanas por dentro y por fuera (si es accesible sin riesgo).
  • Purga los radiadores antes de la temporada de frío, si tienes calefacción por agua (tutorial 16).
  • Inspecciona las juntas de la baldosa en baños y cocina (tutorial 36).

Cada año

  • Mantenimiento del calentador de agua por una persona técnica calificada, sobre todo si es a gas.
  • Cambio preventivo de mangueras de abasto con más de cinco años o con señales de desgaste (tutorial 11).
  • Revisión de la pintura de rejas y elementos metálicos exteriores para detectar óxido temprano.
  • Revisión general del tablero eléctrico: breakers que se disparan con frecuencia o que se calientan.

Revisiones que marca la normativa

Las instalaciones de gas domiciliario en Colombia están sujetas a revisiones técnicas periódicas obligatorias realizadas por organismos acreditados. La empresa prestadora del servicio en tu ciudad informa el plazo en la factura. Cumplirlas no es solo un requisito: es la forma más segura de detectar fugas que no percibes.

Vincula el calendario a fechas fáciles de recordar: los cambios de temporada de lluvias, el inicio de año o las vacaciones escolares. Y usa la lista de verificación interactiva de esta guía para llevar el control.

Temporadas de lluvias en Colombia

En buena parte del país hay dos temporadas de lluvias al año, aproximadamente de marzo a mayo y de septiembre a noviembre, aunque varía por región y por los fenómenos climáticos de cada año. Las semanas previas son el momento ideal para limpiar canales, destapar sifones exteriores y revisar sellos de ventanas.

Parte II · Fontanería
06

Cómo funciona el agua en tu vivienda

  • Nivel básico
  • 10 min de lectura
  • Fontanería

Entender el recorrido del agua hace que cualquier reparación deje de ser un misterio. En una vivienda hay dos sistemas que nunca se mezclan: el de suministro, que trae agua limpia con presión, y el de desagüe, que se lleva el agua usada por gravedad.

El sistema de suministro (agua a presión)

  1. Acometida y contador. El agua llega de la red pública, pasa por el contador y por la llave de paso general.
  2. Tanque y equipo de presión (en muchos edificios). El agua se almacena en un tanque del edificio y un sistema de bombeo la distribuye a los pisos. Por eso, cuando se hace mantenimiento del tanque, todo el edificio se queda sin agua.
  3. Red interna. Tuberías de menor diámetro, usualmente de PVC para agua fría y de CPVC o cobre para agua caliente, llevan el agua a cada punto.
  4. Llaves de paso individuales y mangueras de abasto. Conectan la red empotrada con cada aparato: grifos, sanitario, lavadora.

Como este sistema está siempre a presión, una fuga aquí no se detiene sola: sigue saliendo agua las 24 horas, aunque nadie use los grifos. Por eso las fugas de suministro son las más costosas.

El sistema de desagüe (agua por gravedad)

  1. Aparato. El agua sale por la rejilla del lavamanos, de la ducha o por la taza del sanitario.
  2. Sifón. Una curva que siempre queda llena de agua. Ese «tapón de agua» impide que los olores de la red de alcantarillado suban a tu casa.
  3. Ramal horizontal. Tubería con una leve pendiente que conduce el agua hacia la bajante.
  4. Bajante. Tubería vertical de mayor diámetro que recoge el agua de todos los pisos. En edificios es un bien común.
  5. Ventilación. Tubos que sacan aire hacia la cubierta y evitan que el agua de los sifones sea succionada al descargar un sanitario.

¿Por qué huele a alcantarilla? Casi siempre es un sifón seco. Si hay un baño o un sifón de piso que no se usa en semanas, el agua se evapora y el olor sube. La solución es verter uno o dos litros de agua cada semana en esos puntos, o tapar el sifón con una tapa cuando no se use.

Diámetros y materiales que verás

Uso Material habitual Diámetro habitual
Agua fría PVC presión (blanco) 1/2" en puntos, 3/4" en ramales
Agua caliente CPVC (color crema) o cobre 1/2"
Desagüe de lavamanos y lavaplatos PVC sanitario 1 1/2" a 2"
Desagüe de sanitario y bajantes PVC sanitario 3" a 4"

El PVC de agua fría no resiste agua caliente. Si alguna vez ves una reparación hecha con tubo blanco en la salida del calentador, es una falla esperando a ocurrir. Coméntalo con una persona técnica.

La presión: ni mucha ni poca

La presión alta desgasta empaques y mangueras más rápido y produce golpes de ariete (ese golpe seco en la tubería cuando cierras de golpe un grifo). La presión baja hace que el calentador no encienda o que la ducha salga débil. Si notas cambios repentinos de presión en todo el apartamento, el problema suele estar en el sistema de bombeo del edificio y corresponde a la administración.

07

Grifo que gotea: cambiar el empaque o el cartucho

  • Nivel intermedio
  • 40 minutos
  • Fontanería

Un grifo que gotea una vez por segundo desperdicia más de 20 litros al día. En casi todos los casos la causa es una pieza interna desgastada que se cambia sin herramientas especiales. Lo primero es saber qué tipo de grifo tienes.

Identifica tu tipo de grifo

Grifo de compresión (de rosca)

  • Manija que da varias vueltas hasta cerrar
  • Cierra apretando un empaque de caucho contra un asiento
  • Pieza a cambiar: el empaque (arandela) y a veces el o-ring
  • Frecuente en lavaderos y casas antiguas

Grifo de cuarto de vuelta o monocomando

  • Manija que gira un cuarto o media vuelta, o una palanca única
  • Cierra con discos cerámicos dentro de un cartucho
  • Pieza a cambiar: el cartucho completo
  • Frecuente en baños y cocinas modernas

Herramientas

  • Llave ajustable
  • Destornilladores
  • Llave hexagonal pequeña (para monocomandos)
  • Trapo suave
  • Cinta de teflón

Materiales

  • Empaque o cartucho de repuesto (lleva la pieza vieja a la ferretería para comparar)
  • Vinagre blanco para desincrustar sarro
  • Grasa de silicona para grifería (opcional)

Paso a paso

  1. Cierra el agua. Cierra la llave de paso individual bajo el lavamanos, o la general si no existe. Abre el grifo para vaciar la presión que queda.
  2. Tapa el desagüe. Pon el tapón o un trapo en la rejilla: los tornillos pequeños tienen un talento especial para caer por ahí.
  3. Retira la manija. Busca el tornillo bajo la tapa decorativa (se levanta con la punta de un destornillador plano, con un trapo en medio para no rayar). En monocomandos, el tornillo suele ser hexagonal y está al frente o debajo de la palanca.
  4. Desenrosca el cuerpo o el cartucho. Con la llave ajustable envuelta en un trapo, gira en sentido contrario a las manecillas del reloj. Toma una foto de cómo estaba montado.
  5. Revisa y limpia. En grifos de compresión, retira el tornillo que sujeta el empaque y cámbialo. Revisa el asiento (el fondo donde apoya el empaque): si está picado, el grifo seguirá goteando y habrá que cambiar el grifo completo o repasar el asiento con una herramienta especial. Limpia el sarro con vinagre.
  6. Instala la pieza nueva. Aplica una capa muy delgada de grasa de silicona a los o-rings si viene incluida. Enrosca a mano primero y termina con la llave sin exceso de fuerza.
  7. Monta la manija y abre el agua despacio. Revisa que no gotee por el pico ni por debajo de la manija.

¿Gotea por debajo de la manija y no por el pico? Entonces no es el empaque de cierre, sino el o-ring o la empaquetadura del vástago. Muchas veces basta con apretar un poco la tuerca que está justo debajo de la manija.

Si no encuentras el repuesto

Los cartuchos cerámicos varían en medida (usualmente 35 o 40 mm de diámetro) y en el número de estrías del vástago. Mide con cuidado y cuenta las estrías. Si el grifo tiene muchos años y no hay repuestos, cambiarlo completo puede ser más práctico; esa tarea está explicada en parte en el tutorial 11, porque implica desconectar las mangueras de abasto.

Errores frecuentes

  • Apretar el grifo con más fuerza para que deje de gotear: solo aplasta más el empaque y acelera su desgaste.
  • Olvidar cerrar el agua y desenroscar el cartucho: el chorro a presión moja todo y es difícil volver a poner la pieza.
  • Usar la llave directamente sobre el cromo sin trapo.
08

Destapar lavamanos y lavaplatos desmontando el sifón

  • Nivel básico
  • 30 minutos
  • Fontanería

Cuando el agua baja lento, el 80% de las veces el tapón está a menos de 30 centímetros de la rejilla: en el propio sifón o en el primer tramo de tubo. Antes de pensar en productos químicos, prueba estos métodos en orden, del más suave al más completo.

Método 1: limpiar la rejilla y el tapón

En los lavamanos con tapón de varilla (el que sube y baja con una palanca detrás de la grifería), el pelo se enreda en el propio tapón. Retíralo girándolo o soltando la varilla por debajo, y límpialo. Muchas veces el problema termina aquí.

Método 2: ventosa

  1. Tapa el rebosadero. El orificio de seguridad cerca del borde superior del lavamanos debe taparse con un trapo húmedo; si no, el aire se escapa por allí y la ventosa no empuja.
  2. Deja unos centímetros de agua en la poceta para que la ventosa selle.
  3. Bombea con firmeza diez o quince veces, manteniendo la ventosa pegada, y retírala de golpe al final.
  4. En lavaplatos dobles, tapa el otro desagüe con un tapón o que otra persona lo presione.

Método 3: desmontar el sifón

Necesitas

  • Balde
  • Guantes
  • Trapos
  • Cepillo de dientes viejo o cepillo de botella
  • Alicate o llave (solo si las tuercas están muy duras)

Tipos de sifón

  • Sifón en «P» o en «S»: curva de tubo con dos tuercas
  • Sifón de botella: un vaso que se desenrosca por la base
  • Sifón corrugado: tubo flexible, no se desarma pero se puede soltar
  1. Pon el balde debajo. El sifón está lleno de agua sucia y va a caer.
  2. Afloja las tuercas a mano. Casi todos los sifones plásticos se aflojan girando con la mano. Si están duras, usa el alicate con un trapo y poca fuerza: se rompen con facilidad.
  3. Retira el sifón y revisa las empaquetaduras. Son pequeños conos o arandelas de plástico o caucho dentro de las tuercas. No los pierdas: sin ellos, el sifón goteará.
  4. Limpia el interior con el cepillo y agua. Revisa también con una linterna el tramo que entra a la pared.
  5. Si el tapón está más adentro, introduce una guía o sonda manual por el tubo de la pared, girando la manivela mientras avanzas. Cuando sientas resistencia, sigue girando, avanza y retrocede.
  6. Vuelve a montar. Coloca las empaquetaduras en su posición original, aprieta a mano y un cuarto de vuelta más.
  7. Prueba. Deja correr agua un par de minutos con el balde aún debajo y revisa cada unión.

Sobre los destapadores químicos: son soda cáustica o ácidos concentrados. Pueden causar quemaduras graves en piel y ojos, dañan algunas tuberías y, si no funcionan, dejan el sifón lleno de un líquido corrosivo que tendrás que desmontar igual. Si ya vertiste uno, no uses la ventosa (salpica) y no mezcles con otro producto.

Prevención

  • Nunca viertas aceite ni grasa de cocina por el lavaplatos. Déjala enfriar, recógela en un frasco y deséchala con la basura.
  • Usa rejillas finas en lavaplatos y duchas para atrapar restos y pelo.
  • El café molido y las cáscaras de huevo no se disuelven: forman sedimento.
  • Una vez al mes, vierte un par de litros de agua muy caliente (del grifo caliente, no hirviendo) para arrastrar residuos de jabón.
09

Sanitario que no deja de correr

  • Nivel intermedio
  • 45 minutos
  • Fontanería

Un sanitario que «se queda sonando» o que se llena solo cada cierto tiempo es una de las fugas más costosas de una vivienda: puede desperdiciar cientos de litros al día sin que se vea una sola gota en el piso. El mecanismo del tanque tiene solo dos partes principales y ambas se pueden revisar.

Conoce el interior del tanque

  • Válvula de llenado (o de entrada): la torre del lado donde entra el agua. Tiene un flotador que sube con el nivel y cierra la entrada cuando el tanque está lleno.
  • Válvula de descarga: la pieza del centro. Tiene un sello (sapo o pera de caucho, o un sello plano en los mecanismos de botón) que tapa el orificio hacia la taza.
  • Tubo de rebose: tubo vertical que evita que el tanque se desborde. Si el agua sale por él, el nivel está demasiado alto.

Diagnóstico en tres minutos

  1. Retira la tapa del tanque con cuidado (es de porcelana, pesa y se rompe) y colócala sobre una toalla en el piso.
  2. Mira el nivel del agua. Si llega al borde del tubo de rebose y cae por él, el problema está en la válvula de llenado o en el ajuste del flotador.
  3. Si el nivel está bien por debajo del rebose, el agua se está escapando por la válvula de descarga. Confírmalo con la prueba del colorante: echa unas gotas de colorante de alimentos en el tanque, no descargues y espera 20 minutos. Si aparece color en la taza, el sello de descarga no cierra.

Caso A: el agua sale por el rebose

  1. Ajusta el flotador. En válvulas modernas hay un tornillo o una pestaña que baja la altura del flotador. El nivel correcto está marcado en el tubo de rebose o debe quedar unos 2 a 3 cm por debajo de su borde.
  2. Limpia la válvula de llenado. Cierra la llave del sanitario, retira la tapa superior de la válvula (suele girar un cuarto de vuelta) y abre un instante la llave con un vaso encima para expulsar arena o sarro. Vuelve a montar.
  3. Si sigue fallando, la válvula de llenado se cambia completa. Son universales en su mayoría y se instalan desde abajo del tanque con una tuerca plástica.

Caso B: el agua se escapa por la descarga

  1. Revisa la cadena o el cable. Si está demasiado tensa, mantiene el sello levantado. Deja una holgura de uno o dos eslabones.
  2. Limpia el sello y su asiento. Cierra la llave, descarga para vaciar el tanque y pasa un paño o una esponja no abrasiva por el borde del orificio. El sarro y el lodo impiden un cierre hermético.
  3. Cambia el sello. Si el caucho está duro, deformado o agrietado, cámbialo. Lleva el viejo a la ferretería para comparar el tamaño (los más comunes son de 2" y 3").
  4. Mecanismos de botón (doble descarga): casi siempre el sello inferior es una junta plana que se retira girando la torre de descarga un cuarto de vuelta. Límpiala o cámbiala.

Ahorro inmediato: cuando termines, repite la prueba del colorante. Si el agua de la taza queda limpia después de 20 minutos, la reparación funcionó. Luego haz la prueba del contador del tutorial 13 para confirmar que no hay otras fugas.

Errores frecuentes

  • Poner una botella o un ladrillo dentro del tanque para «ahorrar»: puede trabar el flotador y los ladrillos sueltan partículas que dañan los sellos.
  • Usar pastillas de cloro dentro del tanque: resecan y deforman los cauchos en pocos meses.
  • Apretar de más las tuercas plásticas del tanque: se rajan y la fuga pasa al piso.
10

Sanitario tapado: métodos seguros

  • Nivel básico
  • 20 minutos
  • Fontanería

Lo más importante cuando un sanitario no baja es no volver a descargarlo. Cada descarga adicional agrega unos seis litros a una taza que ya no drena, y el resultado es agua en el piso.

Primeros 30 segundos

  1. Si el agua sube, cierra la llave de paso que está detrás o al lado del sanitario. También puedes levantar la tapa del tanque y subir el flotador con la mano para detener el llenado.
  2. Protege el piso con toallas viejas alrededor de la base.
  3. Espera unos minutos. A veces el tapón es de papel y se ablanda solo; el nivel baja lentamente.

Método 1: destapador de fuelle

El destapador adecuado para sanitario no es la ventosa plana del lavamanos, sino el que tiene una prolongación o «fuelle» en la parte inferior que entra en el orificio de la taza y sella mejor.

  1. Asegúrate de que haya agua suficiente para cubrir la copa del destapador.
  2. Introdúcelo inclinado para que no quede aire atrapado y luego colócalo recto sobre el orificio.
  3. Empuja suave la primera vez (para no salpicar) y luego bombea con fuerza diez a quince veces, manteniendo el sello.
  4. Retira de golpe. Si el agua baja con un ruido de succión, descarga una vez con la tapa del tanque abierta y la mano cerca del flotador por si hay que detenerla.

Método 2: agua tibia y jabón líquido

Para tapones de papel o materia orgánica, vierte un chorro generoso de jabón líquido de platos y luego un balde de agua tibia (no hirviendo: la porcelana puede agrietarse por el cambio brusco de temperatura) desde cierta altura. Espera 15 minutos y prueba de nuevo con el destapador.

Método 3: sonda para sanitario

Existe una sonda corta con una funda curva que protege la porcelana. Se introduce por la taza y se gira la manivela mientras se avanza. Es la herramienta indicada cuando un objeto (un juguete, un cepillo) cayó en el sanitario. No uses ganchos de ropa o varillas metálicas: rayan el esmalte de forma permanente.

Cuándo el problema no es tuyo: si al descargar el sanitario el agua sube por la ducha o por el sifón del piso, o si varios aparatos drenan mal al mismo tiempo, el taponamiento está en el ramal o en la bajante. En un edificio, eso es un bien común y debe atenderlo la administración con personal especializado.

Lo que nunca debe ir al sanitario

  • Toallas húmedas, aunque el empaque diga que son desechables por el inodoro: no se deshacen como el papel.
  • Toallas higiénicas, tampones, pañales y preservativos.
  • Seda dental e hilos: se enredan y atrapan todo lo demás.
  • Aceite de cocina, restos de comida y arena de gatos.
  • Pelo y algodón.

Una caneca pequeña con tapa en cada baño es la mejor medida de prevención. Explícalo también a visitantes y a quienes cuidan niños.

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Cambiar una manguera flexible de abasto

  • Nivel básico
  • 20 minutos
  • Fontanería

Las mangueras de abasto son los tubos flexibles, casi siempre con malla metálica trenzada, que unen la llave de paso de la pared con el grifo o con el tanque del sanitario. Están siempre bajo presión y, cuando fallan, lo hacen de golpe. Cambiarlas de forma preventiva es de las reparaciones más rentables de esta guía.

Señales de que hay que cambiarla

  • Tiene más de cinco a siete años.
  • La malla metálica está oxidada, deshilachada o tiene hilos sueltos.
  • Hay abultamientos o dobleces marcados.
  • Las tuercas tienen costras de sarro o verdín.
  • Se nota humedad en la unión aunque no gotee.

Herramientas

  • Dos llaves ajustables, o una llave y un alicate
  • Balde pequeño y trapo
  • Linterna

Cómo comprar la manguera correcta

  • Mide la distancia entre la llave y el grifo, y suma unos 5 cm para que forme una curva suave
  • Revisa la rosca de cada extremo: lo más común es 1/2" hembra en ambos lados, pero algunos grifos llevan 3/8"
  • Lleva la manguera vieja a la ferretería

Paso a paso

  1. Cierra la llave de paso del aparato y abre el grifo para descargar la presión.
  2. Pon el balde debajo de la unión inferior.
  3. Suelta primero el extremo de la llave de paso. Sostén la llave de paso con una herramienta para que no gire (si gira, puedes aflojar la unión dentro de la pared) y afloja la tuerca de la manguera con la otra.
  4. Suelta el extremo del grifo. Este suele estar en un sitio incómodo debajo del lavamanos; con paciencia, casi siempre se afloja a mano después del primer giro.
  5. Revisa las roscas. Limpia el sarro con un cepillo. Las mangueras modernas traen empaque de caucho en la tuerca y no necesitan teflón en ese extremo. Donde la rosca es macho sin empaque (algunas llaves de paso), aplica teflón: de tres a cinco vueltas en el sentido de las manecillas del reloj, mirando el extremo de la rosca.
  6. Instala la nueva. Enrosca a mano ambos extremos y luego da un cuarto o media vuelta con la llave. El empaque sella por compresión: el exceso de fuerza lo corta.
  7. Abre la llave de paso despacio y seca las uniones con papel. Espera cinco minutos y vuelve a pasar el papel: si sale húmedo, aprieta un octavo de vuelta más.

Si la llave de paso gotea al moverla o no cierra por completo, detente. Cambiarla implica trabajar con la red empotrada y el agua general cortada. Cierra la llave general, pon un recipiente y solicita la reparación.

Un hábito que evita inundaciones

Cuando salgas de viaje por más de unos días, cierra la llave de paso general del agua o, al menos, las llaves de la lavadora y del calentador. Una manguera que revienta en tu ausencia puede inundar el apartamento y el de abajo antes de que alguien lo note.

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Renovar la silicona de ducha, tina y lavamanos

  • Nivel intermedio
  • 2 horas + 24 h de curado
  • Fontanería

La silicona que sella la unión entre la tina y la pared, o entre el lavamanos y el mesón, es una barrera delgada que protege lo que hay debajo. Cuando se agrieta o se despega, el agua de cada ducha se filtra lentamente y termina apareciendo como mancha en el techo del apartamento de abajo o como baldosa suelta.

Cuándo renovarla

  • Tiene manchas negras que no salen con limpieza (moho que creció dentro).
  • Hay zonas despegadas: al pasar una uña se levanta.
  • Está agrietada, endurecida o tiene huecos.
  • Se ve amarillenta y cuarteada por el tiempo.

Herramientas

  • Cuchilla o bisturí con hoja nueva
  • Espátula plástica
  • Pistola para cartuchos
  • Cinta de enmascarar
  • Trapos sin pelusa

Materiales

  • Sellante de silicona para baños y cocinas, con antihongos
  • Alcohol isopropílico o alcohol antiséptico
  • Agua con unas gotas de jabón líquido en un atomizador

Paso a paso

  1. Retira toda la silicona vieja. Corta a lo largo de ambos bordes con la cuchilla, sin rayar el esmalte, y tira del cordón. Los restos se raspan con la espátula plástica.
  2. Limpia a fondo. Quita restos de jabón y grasa con alcohol. Si había moho debajo, límpialo como se explica en el tutorial 22 y deja secar.
  3. Seca por completo. Este es el paso que más se salta y el que hace fallar el trabajo. La silicona no pega sobre superficies húmedas. Espera al menos unas horas sin usar la ducha; mejor, desde la noche anterior.
  4. Llena la tina con agua. Suena extraño, pero el peso del agua baja un poco la tina. Si sellas así, la silicona no quedará estirada cuando alguien se meta.
  5. Enmascara. Pega dos líneas de cinta paralelas, una en la pared y otra en la tina, dejando entre ellas el ancho del cordón (unos 5 a 6 mm).
  6. Corta la boquilla del cartucho en diagonal, con un orificio algo menor que el ancho deseado.
  7. Aplica un cordón continuo. Mantén la pistola a 45°, con presión constante y empujando la silicona hacia la junta, sin detenerte en las esquinas.
  8. Alisa. Rocía ligeramente agua jabonosa sobre el cordón y pasa el dedo (con guante) o una espátula para juntas en un solo movimiento.
  9. Retira la cinta de inmediato, tirando en ángulo hacia afuera, antes de que la silicona forme piel.
  10. Deja curar el tiempo que indica el envase, normalmente 24 horas, antes de usar la ducha.

Para que dure más: después de cada ducha, pasa un secador de goma por las paredes y deja la cortina o mampara abierta para ventilar. La silicona se ennegrece mucho menos en baños que se secan rápido.

Errores frecuentes

  • Aplicar silicona nueva encima de la vieja: no se adhiere y atrapa el moho debajo.
  • Usar silicona acética común en mármol o piedra natural: puede mancharla. Para piedra existen selladores neutros.
  • Hacer un cordón demasiado ancho con la idea de que «sella más»: tarda más en curar y se despega por los bordes.
  • Pintar sobre silicona: la mayoría no admite pintura.
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Detectar fugas ocultas con el contador

  • Nivel básico
  • 1 hora de espera
  • Fontanería

Si la factura del agua subió sin que cambiaran tus hábitos, lo más probable es que haya una fuga que no se ve. El contador es el detector más preciso que tienes: mide todo lo que entra, incluyendo lo que se escapa.

La prueba básica

  1. Cierra todos los grifos y asegúrate de que nadie use agua: ni lavadora, ni sanitarios, ni calentador.
  2. Mira el indicador de bajo caudal del contador (una pequeña estrella, rueda o triángulo que gira). Si se mueve aunque sea lentamente, hay agua pasando.
  3. Anota la lectura completa, incluyendo los números rojos o decimales, y toma una foto.
  4. Espera una hora sin usar agua.
  5. Compara. Si la lectura cambió, hay una fuga después del contador.

Localizar dónde está la fuga

Una vez confirmada la fuga, se aísla por partes cerrando llaves individuales:

  1. Cierra las llaves de los sanitarios. Si el indicador se detiene, la fuga está en uno de ellos (tutorial 09). Ábrelos de a uno para saber cuál.
  2. Cierra la llave del calentador. Si se detiene, revisa la válvula de alivio del calentador (tutorial 17).
  3. Cierra lavadora y lavaplatos.
  4. Si todo está cerrado y el contador sigue girando, la fuga está en la tubería empotrada o enterrada, entre el contador y las llaves individuales. Ese caso requiere una persona técnica con equipo para detectar fugas sin romper paredes innecesariamente.

Pistas para una fuga en tubería empotrada

  • Una zona del piso más fría, más húmeda o con baldosas sueltas o huecas al golpe.
  • Una mancha en la pared que crece de abajo hacia arriba o en línea horizontal.
  • Ruido de agua corriendo cuando todo está cerrado, audible pegando la oreja a la pared en la noche.
  • Pintura que se abomba en un punto concreto.

Si vives en un edificio con contadores en un cuarto común, pide a portería o a la administración que te acompañen a identificar el tuyo antes de hacer la prueba. Mirar el contador equivocado lleva a conclusiones equivocadas.

Cuánto se pierde

Tipo de fuga Pérdida aproximada por día
Goteo lento (1 gota cada 2 segundos) 8 a 12 litros
Goteo rápido (hilos de gotas) 30 a 60 litros
Sanitario con sello de descarga defectuoso 100 a 400 litros
Sanitario con válvula de llenado que rebosa Puede superar 1.000 litros

Valores de referencia; varían según la presión de la red y el tamaño de la fuga.

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Ducha con poca presión y aireadores tapados

  • Nivel básico
  • 30 minutos
  • Fontanería

Si solo un grifo o solo la ducha sale débil mientras el resto de la casa tiene buena presión, la causa casi nunca está en la tubería: está en la salida. El sarro (los minerales del agua) y las pequeñas partículas que arrastra la red se acumulan en los filtros y orificios más finos.

Primero, diagnostica

  • ¿Pasa en toda la casa? Entonces revisa si la llave general está abierta por completo o consulta a la administración por el sistema de bombeo.
  • ¿Solo en el agua caliente? Puede ser el calentador o su filtro de entrada (tutorial 17).
  • ¿Solo en un punto? Sigue este tutorial.

Limpiar el aireador de un grifo

  1. Desenrosca la boquilla del extremo del pico. Normalmente sale a mano girando en sentido contrario a las manecillas del reloj; si está dura, usa un alicate con un trapo para no marcarla.
  2. Desarma con cuidado las mallas y la arandela, en el orden en que salen. Toma una foto.
  3. Sumérgelas en vinagre blanco durante 30 minutos a una hora.
  4. Cepilla con un cepillo de dientes viejo y enjuaga.
  5. Antes de montar, abre el grifo unos segundos sin aireador para expulsar partículas acumuladas en el pico.
  6. Vuelve a armar en el mismo orden y enrosca a mano.

Limpiar la regadera de la ducha

  1. Si se puede desmontar, desenróscala del brazo y sumérgela en un recipiente con vinagre durante unas horas.
  2. Si no se puede desmontar, llena una bolsa plástica con vinagre, métela hasta cubrir la regadera y amárrala al brazo con una banda elástica. Déjala toda la noche.
  3. Frota los orificios con un cepillo suave; muchas regaderas tienen boquillas de caucho que se limpian presionándolas con el dedo.
  4. Revisa el filtro que algunas regaderas tienen en la entrada de la rosca.
  5. Deja correr el agua caliente un minuto para arrastrar el sarro disuelto.

Cuidado con acabados dorados, negros mate o de bronce envejecido: el vinagre puede atacarlos. En esos casos limita la inmersión a las piezas internas o consulta las indicaciones del fabricante.

Regaderas eléctricas

Si tu ducha tiene una regadera que calienta el agua con electricidad, baja el breaker correspondiente antes de desmontarla. Estos aparatos tienen una resistencia que se quema si se encienden sin suficiente agua; por eso, después de limpiar, abre primero el agua y luego sube el breaker. Si las conexiones eléctricas se ven chamuscadas o el cable está expuesto, no la uses y solicita revisión.

Si el agua de tu zona es muy dura (deja manchas blancas en vasos y grifería), repite esta limpieza cada tres meses. Es más fácil disolver una capa delgada de sarro que una costra de un año.

Parte III · Calefacción y agua caliente
15

Conoce tu sistema de calefacción

  • Nivel básico
  • 10 min de lectura
  • Calefacción

En las ciudades frías de Colombia y de la región andina, muchas viviendas no tienen calefacción central, pero sí algún sistema para calentar el ambiente o el agua. Saber cuál tienes define qué puedes revisar por tu cuenta y qué no.

Sistema Cómo funciona Qué puedes hacer tú Qué no
Radiadores de agua con caldera Una caldera calienta agua que circula por radiadores metálicos Purgar el aire, revisar la presión del manómetro, limpiar radiadores Abrir la caldera, manipular el quemador o la conexión de gas
Radiadores o paneles eléctricos fijos Resistencias calientan un aceite o una placa Limpiar, programar el termostato, verificar que no estén tapados Modificar su conexión eléctrica
Calefactores portátiles Resistencia con ventilador, aceite o cerámica Usarlos con las precauciones del tutorial 18 Conectarlos a extensiones o multitomas sobrecargados
Suelo radiante Tubos de agua caliente o cables bajo el piso Regular el termostato, vigilar manchas o zonas frías Perforar el piso sin conocer el trazado
Chimenea o estufa de leña Combustión abierta con tiro por ducto Usar leña seca, mantener la rejilla Usarla sin limpieza profesional del ducto

Principios para calentar mejor gastando menos

  • El aislamiento vale más que la potencia. Sellar las rendijas de puertas y ventanas (tutorial 24) conserva el calor que ya produces.
  • No tapes los radiadores con muebles, cortinas largas o ropa húmeda. Necesitan que el aire circule a su alrededor.
  • Calienta los espacios que usas y cierra las puertas de los que no. Es más eficiente que calentar toda la casa.
  • Las cortinas gruesas cerradas al anochecer reducen la pérdida de calor por los vidrios.
  • Una temperatura interior de 19 a 21 °C es suficiente para la mayoría de personas; cada grado adicional aumenta el consumo de forma notable.

Calor y humedad van de la mano. Al calentar una vivienda fría, el aire interior puede contener más vapor que luego se condensa en las superficies frías, como vidrios y esquinas. Si calientas, también ventila un poco cada día (tutorial 23).

Señales de que el sistema necesita revisión profesional

  • La caldera se apaga sola con frecuencia o muestra códigos de error repetidos.
  • La presión del manómetro baja cada pocos días aunque la repongas.
  • Hay ruidos fuertes de golpes o silbidos en la caldera.
  • Aparecen manchas de agua bajo radiadores o en el piso con suelo radiante.
  • Se percibe olor a gas o aparecen marcas de hollín.
16

Purgar radiadores y revisar la presión

  • Nivel intermedio
  • 30 minutos
  • Calefacción

Si un radiador está caliente abajo y frío arriba, o hace ruidos de gorgoteo, tiene aire atrapado. El aire ocupa el espacio del agua caliente y el radiador calienta mucho menos. Purgarlo es sencillo y es la tarea de mantenimiento más útil antes de la temporada de frío.

Necesitas

  • Llave de purga (pequeña llave cuadrada) o destornillador plano, según el modelo
  • Trapo o toalla
  • Recipiente pequeño

Antes de empezar

  • Localiza el manómetro de la caldera y anota la presión actual
  • Consulta en el manual la presión recomendada en frío
  • Ten a mano el manual o la etiqueta de la caldera

Paso a paso

  1. Apaga la calefacción y espera a que los radiadores se enfríen. Purgar en caliente puede provocar quemaduras con agua o vapor.
  2. Empieza por el radiador más cercano a la caldera y avanza hacia el más lejano. En viviendas de dos pisos, empieza por la planta baja.
  3. Ubica la válvula de purga, un pequeño tornillo en la parte superior de uno de los extremos del radiador.
  4. Coloca el trapo y el recipiente debajo de la válvula.
  5. Gira la llave un cuarto de vuelta en sentido contrario a las manecillas del reloj. Oirás salir el aire con un siseo.
  6. Cierra cuando salga agua de forma continua, sin burbujas. No abras la válvula por completo: el tornillo puede salirse.
  7. Repite en todos los radiadores.
  8. Revisa el manómetro. Al purgar, la presión baja. En la mayoría de calderas domésticas, la presión en frío debe estar aproximadamente entre 1 y 1,5 bar, pero sigue siempre el valor que indica el fabricante.
  9. Si la presión quedó baja, rellena abriendo lentamente la llave de llenado de la caldera (suele ser una llave pequeña debajo del equipo) mientras miras el manómetro, y ciérrala al llegar al valor indicado.
  10. Enciende la calefacción y comprueba después de una hora que los radiadores calientan de forma uniforme.

Si tienes que rellenar presión con frecuencia (cada semana o menos), hay una fuga en el circuito o una válvula de seguridad que está descargando. No sigas rellenando: solicita revisión técnica.

Limpieza de radiadores

El polvo acumulado entre las aletas reduce la transferencia de calor y reseca el ambiente. Con el radiador frío, pasa un cepillo largo y delgado o la boquilla estrecha de la aspiradora entre los elementos. Coloca un trapo húmedo en el piso debajo para recoger lo que caiga.

Válvulas termostáticas

Algunos radiadores tienen una perilla numerada que regula la temperatura de ese espacio. Si después del verano un radiador no calienta, la aguja interna de la válvula puede estar pegada. Retira la perilla y presiona suavemente el pasador metálico varias veces hasta que se mueva libremente. Si no cede, déjalo para la revisión técnica.

17

Calentador de agua: cuidados que sí puedes hacer

  • Nivel intermedio
  • 1 hora
  • Calefacción

El calentador es uno de los aparatos más costosos de la casa y uno de los que más se descuidan. Hay dos grandes tipos: los de paso (calientan el agua al momento, sin tanque) y los de acumulación (mantienen un tanque de agua caliente). Cada uno tiene su rutina.

Regla fundamental

En calentadores a gas, todo lo que implique abrir la carcasa, tocar el quemador, la conexión de gas o el ducto de evacuación debe hacerlo una persona técnica certificada. Lo que se describe a continuación son tareas externas y de observación.

Calentador de paso

  • Mantén despejadas las rejillas de ventilación del espacio y el ducto que sale al exterior.
  • Observa la llama por la mirilla cuando esté encendido: debe ser azul y estable. Si es amarilla o anaranjada, alta y temblorosa, hay mala combustión (tutorial 19).
  • Revisa el filtro de entrada de agua si notas que el calentador enciende y se apaga o que el caudal de agua caliente disminuyó. Con el agua cerrada, muchas veces es una pequeña malla en la conexión de entrada. Si no es accesible sin abrir el aparato, déjalo para el mantenimiento.
  • Cambia las baterías si el encendido es electrónico y deja de hacer chispa. Es un fallo muy común y muy fácil de resolver.

Calentador de acumulación eléctrico

  1. Prueba la válvula de alivio cada seis meses. Es la palanca en la parte superior o lateral del tanque, conectada a un tubo de desagüe. Pon un balde bajo el tubo y levanta la palanca unos segundos: debe salir agua caliente y cerrarse al soltar. Cuidado: el agua sale muy caliente.
  2. Si la válvula gotea constantemente, puede ser exceso de presión, una temperatura demasiado alta o la válvula desgastada. Revisa el ajuste del termostato y, si persiste, pide revisión.
  3. Drena el sedimento una vez al año. Baja el breaker del calentador, cierra la entrada de agua fría, abre un grifo de agua caliente de la casa, conecta una manguera a la llave de drenaje inferior y llévala a un desagüe. Abre la llave y deja salir unos litros hasta que el agua salga clara. Cierra, vuelve a abrir la entrada de agua fría, espera a que el grifo abierto bote agua sin aire y, solo entonces, sube el breaker.
  4. Ajusta la temperatura a unos 50 a 55 °C. Más caliente gasta más energía y aumenta el riesgo de quemaduras, sobre todo en niños y personas mayores.

Nunca energices un calentador eléctrico vacío. La resistencia se quema en segundos sin agua. Antes de subir el breaker, confirma que el tanque está lleno abriendo un grifo de agua caliente hasta que salga agua continua.

Señales de que el calentador está llegando al final de su vida útil

  • Agua caliente con color rojizo u olor metálico (corrosión interna del tanque).
  • Humedad o goteo en la base del tanque: casi nunca tiene arreglo.
  • Ruidos de golpes o chasquidos al calentar (sedimento acumulado).
  • El agua caliente dura cada vez menos.
18

Calefactores eléctricos portátiles: uso seguro

  • Nivel básico
  • 8 min de lectura
  • Calefacción

Los calefactores portátiles son cómodos, pero consumen mucha corriente y tienen superficies calientes. Buena parte de los incendios domésticos en temporada de frío se relacionan con su uso inadecuado.

Tipos y para qué sirve cada uno

Tipo Ventaja Precaución
De aire forzado (ventilador) Calienta rápido un espacio pequeño Resistencia expuesta; no acercar a telas
De aceite Calor suave y constante, silencioso Tarda en calentar y la carcasa se calienta mucho
Cerámico Buen equilibrio entre rapidez y seguridad Mantener la rejilla libre de polvo
Infrarrojo o de cuarzo Calienta a las personas directamente, no el aire Superficie muy caliente; lejos de niños

Diez reglas de uso

  1. Conéctalo directamente a un tomacorriente de pared, nunca a una extensión delgada ni a un multitoma con otros aparatos.
  2. Deja un metro libre a su alrededor: cortinas, camas, ropa, papeles y muebles.
  3. Colócalo sobre una superficie firme y plana, nunca sobre alfombras gruesas o camas.
  4. Verifica que tenga apagado automático por volcamiento y por sobrecalentamiento.
  5. No lo dejes encendido al dormir ni al salir de casa.
  6. No lo uses para secar ropa.
  7. No lo uses en baños a menos que esté específicamente diseñado para ello.
  8. Revisa el cable y el enchufe antes de cada temporada. Un enchufe que se calienta o se ve deformado indica mal contacto.
  9. Mantén alejados a niños y mascotas.
  10. Límpialo desconectado y frío, retirando el polvo de las rejillas.

Cómo calcular si tu circuito aguanta: un calefactor típico consume entre 1.500 y 2.000 vatios. Si en el mismo circuito se conecta además un hervidor, un secador de pelo o una plancha, es fácil superar la capacidad del breaker y que se dispare. Que se dispare es una señal de protección, no una falla: no lo reemplaces por uno de mayor capacidad (tutorial 32).

Alternativas que no consumen energía: ropa en capas, cobijas en la cama antes de acostarse, burletes en la parte inferior de las puertas y cortinas gruesas. Muchas veces un espacio bien sellado necesita el calefactor solo unos minutos.

19

Gas y monóxido de carbono: señales de alerta

  • Nivel básico
  • 10 min de lectura
  • Calefacción

Este tutorial no enseña a reparar nada, y es intencional: con el gas, la tarea de la persona propietaria es prevenir, reconocer las señales y actuar rápido. Cualquier reparación la hace personal certificado.

Dos riesgos distintos

Fuga de gas

  • El gas domiciliario tiene un olor añadido, parecido a huevo podrido o a azufre, precisamente para detectarlo
  • Riesgo: explosión o incendio
  • Se percibe con el olfato

Monóxido de carbono

  • Se produce cuando un aparato quema mal el gas por falta de aire o mantenimiento
  • Riesgo: intoxicación, que puede ser mortal
  • No tiene olor, color ni sabor

Si hueles a gas

  1. No enciendas ni apagues luces ni aparatos. Tampoco uses el timbre ni el teléfono dentro de la vivienda: cualquier chispa puede provocar una explosión.
  2. No enciendas fósforos, encendedores ni cigarrillos.
  3. Cierra la llave de paso del gas si puedes hacerlo sin demora.
  4. Abre puertas y ventanas para ventilar.
  5. Sal de la vivienda con todas las personas y mascotas.
  6. Desde afuera, llama a la línea de emergencias de la empresa de gas de tu ciudad (aparece en la factura) o a la línea 123.
  7. No regreses hasta que personal autorizado lo indique.

Síntomas de intoxicación por monóxido de carbono

  • Dolor de cabeza, mareo y náuseas que mejoran al salir de la casa.
  • Somnolencia o confusión.
  • Varias personas o mascotas de la misma casa con síntomas al mismo tiempo.
  • Los síntomas aparecen al usar el calentador o la estufa.

Ante estos síntomas: apaga el aparato si es seguro, abre ventanas, sal al aire libre y busca atención médica de inmediato llamando al 123. No vuelvas a usar el aparato hasta que sea revisado.

Señales de mala combustión que puedes ver

  • Llama amarilla, anaranjada o que «baila», en lugar de azul y estable.
  • Hollín o manchas oscuras sobre el calentador, la estufa o la pared cercana.
  • Vidrios empañados en exceso en el espacio del calentador.
  • El piloto se apaga con frecuencia.

Prevención

  • Nunca tapes las rejillas de ventilación. Aunque entre frío, existen por norma para que el aparato tenga aire y los gases salgan.
  • No instales el calentador en un baño o dormitorio ni encierres el espacio donde está con puertas o muros nuevos sin asesoría técnica.
  • Cumple la revisión técnica periódica de la instalación de gas.
  • Considera instalar un detector de monóxido de carbono cerca de los dormitorios y del calentador, siguiendo las indicaciones del fabricante.
  • No uses la estufa ni el horno para calentar la casa.
Parte IV · Humedades
20

Los tres tipos de humedad

  • Nivel básico
  • 10 min de lectura
  • Humedades

Pintar sobre una mancha de humedad sin saber de dónde viene es gastar dinero dos veces: en pocas semanas la mancha vuelve. Toda humedad en una vivienda pertenece a uno de tres grupos, y cada uno tiene una solución completamente distinta.

1. Condensación

El vapor de agua del aire interior (de la ducha, la cocina, la respiración, la ropa que se seca adentro) se convierte en gotas al tocar una superficie fría. Es la más común en apartamentos.

  • Dónde aparece: esquinas altas de paredes exteriores, detrás de muebles pegados a la pared, marcos de ventanas, techos de baños.
  • Cómo se ve: puntos negros de moho dispersos, gotas en los vidrios por la mañana, olor a encierro.
  • Cuándo empeora: en temporadas frías y en espacios poco ventilados.
  • Solución: ventilar, reducir la producción de vapor y evitar superficies frías (tutorial 23).

2. Filtración

Agua líquida que entra desde afuera o desde otra instalación: lluvia que atraviesa una fachada, una cubierta o una ventana mal sellada; o una fuga de una tubería o de un baño vecino.

  • Dónde aparece: bajo ventanas, en techos de último piso, bajo baños o cocinas del piso de arriba, junto a bajantes.
  • Cómo se ve: manchas con bordes definidos, a veces con aureolas marrones o amarillas, pintura abombada.
  • Cuándo empeora: después de lluvias o del uso de un baño concreto.
  • Solución: encontrar y sellar la entrada de agua (tutoriales 12, 13 y 24).

3. Capilaridad

El agua del terreno sube por los poros de los muros, como el café sube por un terrón de azúcar. Afecta sobre todo a casas y a primeros pisos.

  • Dónde aparece: en la parte baja de los muros, desde el piso hasta unos 50 cm a un metro de altura.
  • Cómo se ve: una franja horizontal con borde irregular, sales blancas (salitre) que brotan y descascaran la pintura, guardaescobas que se sueltan.
  • Cuándo empeora: en temporadas de lluvia, pero está presente todo el año.
  • Solución: requiere intervención técnica (barreras, drenajes, revoques transpirables). No se soluciona con pintura impermeable, que solo empuja la humedad más arriba.
Pregunta Condensación Filtración Capilaridad
¿Dónde está? Esquinas altas, detrás de muebles Bajo ventanas, techos, junto a tuberías Franja inferior del muro
¿Hay sales blancas? Rara vez A veces Casi siempre
¿Empeora con la lluvia? Poco Mucho, y de forma inmediata Sí, gradualmente
¿Puedo resolverla yo? En la mayoría de casos Si el origen es accesible Requiere asesoría técnica

Usa el asistente de diagnóstico de humedades de esta guía: responde unas preguntas y te orienta sobre el tipo más probable y el tutorial a seguir.

21

Diagnosticar una humedad paso a paso

  • Nivel básico
  • 48 horas de observación
  • Humedades

Con unas pruebas sencillas puedes saber con bastante certeza de dónde viene una mancha antes de gastar un peso en reparaciones. Anota y fotografía todo: te servirá también si debes hablar con la administración o con un vecino.

Prueba 1: el papel de aluminio

Es la forma más fiable de distinguir condensación de humedad que viene del interior del muro.

  1. Seca la zona con un paño.
  2. Pega un cuadrado de papel de aluminio de unos 30 × 30 cm sobre la mancha, sellando los cuatro bordes con cinta adhesiva para que no entre aire.
  3. Espera 24 a 48 horas.
  4. Revisa. Si hay gotas en la cara externa del aluminio (la que da a la habitación), la humedad viene del aire: es condensación. Si la humedad está en la cara interna (la que toca la pared), viene del muro: filtración o capilaridad.

Prueba 2: el mapa de la mancha

  1. Marca el contorno de la mancha con lápiz y pon la fecha.
  2. Repite cada pocos días y después de cada lluvia fuerte.
  3. Interpreta. Si crece después de llover, apunta a filtración exterior. Si crece después de que alguien usa un baño concreto, apunta a una fuga o a una silicona de ese baño. Si crece sin relación con nada de lo anterior, revisa la tubería con la prueba del contador (tutorial 13).

Prueba 3: ¿viene del apartamento de arriba?

  1. Ubica qué hay encima de la mancha: un baño, una cocina, una terraza, una jardinera.
  2. Habla con la persona vecina de forma cordial y pídele permiso para una prueba sencilla.
  3. Prueba por partes. Que llene y vacíe la tina, luego use solo la ducha, luego descargue el sanitario, dejando al menos una hora entre cada uso. Observa tu techo después de cada prueba.
  4. Documenta. Toma fotos con fecha. Si se identifica el origen, la reparación corresponde a quien tiene la instalación dañada.

Lo que te dice el aspecto de la mancha

Aspecto Interpretación probable
Puntos negros dispersos, sin borde definido Moho por condensación
Aureola marrón o amarilla con borde marcado Filtración de agua que arrastra minerales
Polvo o costra blanca que se desmorona Sales (salitre): humedad que evapora a través del muro
Pintura abombada con agua detrás Filtración activa y reciente
Mancha que sigue una línea recta Tubería empotrada o junta constructiva

Medidor de humedad: existen medidores de contenido de humedad para materiales, económicos y fáciles de usar. Permiten comparar la lectura de la zona manchada con una zona sana de la misma pared y seguir la evolución en el tiempo.

Si una mancha en el techo se abomba y cuelga, hay agua acumulada. No la presiones. Coloca un balde debajo, retira objetos de valor, desconecta la electricidad de ese espacio si hay lámparas cerca y avisa de inmediato a la administración o al apartamento de arriba.

22

Limpiar moho de forma segura

  • Nivel básico
  • 1 hora
  • Humedades

El moho es un hongo que crece donde hay humedad constante. Además de feo, libera esporas que pueden irritar las vías respiratorias, sobre todo en niños, personas mayores y personas con asma o alergias. Limpiarlo es importante, pero si no se corrige la humedad que lo causa, volverá.

¿Lo limpias tú o pides ayuda?

  • Puedes hacerlo tú si la superficie afectada es pequeña (como referencia, menos de un metro cuadrado en total) y está sobre superficies lisas o pintadas.
  • Pide asesoría si cubre áreas grandes, si está dentro de muros, techos falsos o alfombras, si reaparece rápido después de limpiarlo o si en la casa hay personas con enfermedades respiratorias.

Protección

  • Guantes de nitrilo
  • Gafas de seguridad
  • Mascarilla para partículas
  • Ropa que puedas lavar de inmediato

Materiales

  • Atomizador
  • Paños desechables o esponjas
  • Agua y detergente
  • Solución de cloro doméstico diluido o vinagre blanco
  • Bolsa de basura

Paso a paso

  1. Ventila. Abre ventanas y cierra la puerta hacia el resto de la casa.
  2. No lo raspes en seco ni lo aspires con una aspiradora común: esparcirías las esporas por toda la casa.
  3. Humedece ligeramente la zona con agua y detergente usando el atomizador, para que las esporas no vuelen.
  4. Limpia con el paño, de afuera hacia adentro de la mancha, cambiando la cara del paño con frecuencia.
  5. Aplica el desinfectante. Una opción habitual es una parte de cloro doméstico por diez partes de agua en superficies que lo toleren (azulejos, silicona, paredes pintadas en colores claros). En superficies delicadas o de color, el vinagre blanco sin diluir es una alternativa más suave. Prueba primero en una zona escondida.
  6. Deja actuar unos 15 minutos.
  7. Enjuaga con un paño con agua limpia.
  8. Seca completamente la superficie. Un ventilador ayuda.
  9. Desecha los paños en una bolsa cerrada y lava la ropa que usaste.

Nunca mezcles cloro con vinagre, amoníaco u otros productos de limpieza. Estas mezclas liberan gases tóxicos. Usa un solo producto, enjuaga bien y, si quieres cambiar de producto, hazlo otro día.

Después de limpiar

  • Espera a que la pared esté totalmente seca (varios días si estaba muy húmeda) antes de pintar.
  • Si vas a pintar, aplica primero un sellador o una pintura con aditivo antihongos para zonas húmedas (tutorial 29).
  • Separa los muebles unos 5 a 10 cm de las paredes exteriores para que circule el aire.
  • Revisa la zona cada semana durante un mes. Si el moho reaparece, la causa sigue activa: vuelve al tutorial 21.

Moho en textiles y objetos

La ropa, cortinas y cojines con moho se lavan con agua lo más caliente que tolere la tela y se secan al sol. Los colchones, libros o muebles tapizados con moho extenso rara vez se recuperan del todo; valora si conviene desecharlos para proteger la salud de la casa.

23

Condensación: hábitos y ventilación

  • Nivel básico
  • 10 min de lectura
  • Humedades

Una familia de cuatro personas produce, solo con su actividad diaria, entre 8 y 12 litros de vapor de agua al día: al respirar, cocinar, ducharse y secar ropa. Ese vapor tiene que salir de la casa; si no sale, se condensa en paredes y vidrios.

De dónde sale el vapor

Actividad Vapor aproximado
Dos personas durmiendo una noche Alrededor de 0,5 a 1 litro
Una ducha caliente de 10 minutos Alrededor de 0,5 a 1 litro
Cocinar las comidas del día sin tapa 2 a 3 litros
Secar una carga de ropa dentro de casa 2 a 4 litros

Cifras orientativas; dependen de la temperatura, la duración y los hábitos de cada hogar.

Diez hábitos que reducen la condensación

  1. Ventila de forma cruzada diez minutos cada mañana, abriendo ventanas en fachadas opuestas.
  2. Cocina con tapa y enciende el extractor desde antes de empezar hasta unos minutos después de terminar.
  3. Después de la ducha, deja la ventana o el extractor funcionando al menos 15 minutos y la puerta del baño cerrada para que el vapor no pase al resto de la casa.
  4. Seca la ropa afuera o en un espacio ventilado. Si debe ser adentro, que sea en la habitación con más ventilación y con la ventana entreabierta.
  5. Separa los muebles de las paredes exteriores unos centímetros.
  6. No llenes los clósets hasta el tope: deja espacio para que circule aire y abre sus puertas de vez en cuando.
  7. Seca los vidrios cada mañana si amanecen con gotas, para que el agua no escurra al marco.
  8. Mantén una temperatura estable. Las paredes muy frías condensan más.
  9. Limpia las rejillas de los extractores y verifica que realmente extraen (una hoja de papel debe quedar pegada a la rejilla al encenderlo).
  10. Evita tener muchas plantas o acuarios en espacios pequeños y poco ventilados.

Un higrómetro (medidor de humedad del aire) es barato y útil. La humedad relativa interior recomendable está aproximadamente entre el 40 % y el 60 %. Por encima del 65 % de forma sostenida, el moho encuentra condiciones ideales.

¿Sirven los deshumidificadores?

Los deshumidificadores eléctricos extraen agua del aire y son útiles en espacios cerrados con problema persistente, como un cuarto sin ventana o un clóset grande. Los absorbentes de sales o gel sirven para espacios pequeños como armarios, pero no resuelven la humedad de una habitación completa. Ninguno reemplaza a la ventilación.

Puentes térmicos: si el moho aparece siempre en la misma línea del techo o alrededor de una viga o columna, esa zona es más fría que el resto del muro. Mantenerla despejada, ventilar y usar pintura antihongos ayuda; resolverlo de raíz requiere aislamiento, una intervención técnica.

24

Filtraciones por ventanas, terrazas y cubiertas

  • Nivel intermedio
  • 2 horas
  • Humedades

Cuando llueve y aparece agua bajo una ventana o en el techo de un último piso, el agua está encontrando un camino a través de una junta, un sello o un desagüe tapado. Muchas de estas entradas son accesibles desde el interior o desde una terraza a nivel del piso.

Ventanas: dónde falla

  • Agujeros de desagüe del marco (lloraderos): los marcos de aluminio tienen pequeñas ranuras en el riel inferior por donde debe salir el agua que entra al riel. Si se tapan con polvo, el agua rebosa hacia adentro.
  • Sello perimetral: la junta entre el marco y el muro, por fuera y por dentro.
  • Empaques del vidrio: cauchos que se encogen y se agrietan con el sol.
  • Alfeizar o repisa exterior: si no tiene pendiente hacia afuera o no tiene goterón, el agua escurre hacia el muro.

Paso a paso para una ventana corrediza

  1. Limpia el riel inferior con una aspiradora y un pincel.
  2. Destapa los lloraderos con un alambre delgado o un palillo, desde adentro del riel.
  3. Prueba con agua: vierte un vaso de agua en el riel. Debe salir por los lloraderos hacia afuera en pocos segundos.
  4. Revisa el sello interior entre marco y muro. Si hay fisuras, retira el sello suelto y aplica un sellante para exteriores compatible con el material del marco y con el muro, siguiendo la técnica del tutorial 12.
  5. Revisa los empaques del vidrio. Si están encogidos y dejan una ranura, se pueden reemplazar por empaques nuevos del mismo perfil.

El sello exterior de ventanas en pisos altos se trabaja desde andamios o con acceso por cuerdas. Nunca te asomes ni salgas por una ventana para sellar por fuera. En propiedad horizontal, la fachada es un bien común y su mantenimiento corresponde al edificio.

Terrazas y balcones

  1. Limpia el sifón o sumidero del piso: hojas, tierra de las materas y bolsas lo tapan con facilidad.
  2. Verifica la pendiente: vierte un balde de agua y observa si toda corre hacia el sifón o si quedan charcos.
  3. Revisa las juntas del piso y la unión entre el piso y la pared (media caña o guardaescoba). Las fisuras en esa unión son la entrada más común.
  4. Revisa las materas: las jardineras apoyadas contra el muro mantienen húmeda la pared todo el tiempo. Sepáralas unos centímetros y usa platos que no rebosen.

Cubiertas y canales

Los canales que recogen el agua del techo deben limpiarse antes de cada temporada de lluvias. Si son accesibles desde una terraza a nivel del piso, retira hojas y sedimentos a mano, con guantes, y vierte agua para comprobar que la bajante no está tapada. Si están en altura, este trabajo requiere protección contra caídas y lo debe hacer personal con formación.

Impermeabilizar una terraza o cubierta es un trabajo técnico: exige retirar el material dañado, preparar la superficie y aplicar sistemas con traslapos y refuerzos en esquinas y sifones. Una capa de pintura impermeable sobre una superficie agrietada suele fallar en la primera temporada de lluvias.

Parte V · Paredes y pintura
25

Resanar huecos de clavos y chazos

  • Nivel básico
  • 1 hora + secado
  • Paredes y pintura

Después de una mudanza o de cambiar los cuadros de lugar, las paredes quedan llenas de pequeños huecos. Resanarlos bien es la diferencia entre una pared que se ve nueva y una llena de «cráteres» visibles con la luz de la tarde.

Herramientas

  • Espátulas de 5 y 10 cm
  • Alicate o destornillador para retirar chazos
  • Taco de lija con lija de grano 120 y 220
  • Paño húmedo
  • Linterna

Materiales

  • Masilla o estuco plástico listo para usar (para huecos pequeños)
  • Estuco en polvo o masilla de relleno (para huecos más profundos)
  • Pintura del mismo color de la pared

Paso a paso

  1. Retira el chazo. Introduce un tornillo dos o tres vueltas y tira con el alicate. Si no sale, empújalo hacia adentro con un punzón unos milímetros por debajo de la superficie.
  2. Limpia el hueco. Con la punta de la espátula quita los bordes sueltos y el polvo. Un hueco con bordes levantados siempre se notará.
  3. Humedece ligeramente el interior del hueco con el paño si es sobre pañete o concreto; así el material de relleno no se seca demasiado rápido.
  4. Rellena en capas. Presiona la masilla dentro del hueco con la espátula en dos direcciones cruzadas. Si el hueco es profundo (más de 5 mm), llénalo en dos o tres capas dejando secar entre cada una: una sola capa gruesa se encoge y se agrieta.
  5. Deja la última capa ligeramente por encima de la superficie, y retira el exceso con la espátula limpia pasándola a ras.
  6. Deja secar el tiempo indicado en el envase.
  7. Lija suavemente con grano 220, en movimientos circulares, solo sobre el resane. Pasa la linterna de forma rasante (casi paralela a la pared): cualquier desnivel se hará visible como una sombra.
  8. Retira el polvo con un paño apenas húmedo.
  9. Aplica una mano de pintura solo sobre el resane («parcheo»), y luego una mano sobre todo el paño de pared para que no se note la diferencia de brillo.

¿Por qué se nota el resane aunque sea el mismo color? Porque la masilla absorbe la pintura de forma distinta que la pared ya pintada. Por eso se aplica primero una mano sobre el resane y luego una mano general. Pintar de esquina a esquina da el mejor resultado.

Si vas a volver a colgar algo en el mismo lugar

Un resane de masilla no sostiene un chazo. Si vas a perforar de nuevo, hazlo al menos 3 a 5 cm al lado del hueco viejo, o rellena el hueco con un mortero de reparación o un producto de relleno de alta resistencia y deja curar por completo antes de perforar.

Errores frecuentes

  • Tapar el hueco con crema dental o jabón: se encoge, se agrieta y la pintura no se adhiere bien.
  • Lijar con grano grueso sobre la pared pintada alrededor: deja rayas visibles.
  • Pintar sin esperar a que seque la masilla: aparecen burbujas y la pintura se cuartea.
26

Grietas y fisuras: cuándo preocuparse

  • Nivel intermedio
  • 2 horas + secado
  • Paredes y pintura

No todas las rayas en una pared significan lo mismo. La mayoría son fisuras superficiales en el acabado, sin importancia estructural. Unas pocas son señales de un problema que requiere a una persona profesional en estructuras. Aprender a diferenciarlas es lo primero.

Clasifica lo que ves

Tipo Cómo se ve Qué hacer
Microfisura o cuarteado Red fina de líneas, como piel de cocodrilo, solo en la pintura o el estuco Lijar, sellar y pintar. Suele deberse a capas gruesas o a secado rápido
Fisura de retracción Línea fina (menos de 1 mm), estable, a menudo en esquinas de puertas y ventanas Abrir, rellenar con producto elástico y pintar
Fisura en la unión de materiales Línea recta entre muro y columna, o entre muro y techo Rellenar con sellador elástico pintable; no con estuco rígido
Grieta activa Más de 2 a 3 mm, que crece con el tiempo, que se ve por ambos lados del muro, en diagonal o escalonada No resanar todavía. Documentar y consultar a una persona profesional en estructuras

Señales de alerta estructural: grietas en vigas, columnas o losas; grietas en diagonal que salen de las esquinas de puertas y ventanas y siguen creciendo; puertas y ventanas que de repente se traban; pisos que se hunden o se inclinan; grietas que aparecen después de un sismo. En estos casos, consulta a una persona ingeniera civil. En edificios, informa a la administración.

Cómo vigilar si una grieta crece

  1. Marca los extremos de la grieta con una línea de lápiz perpendicular y escribe la fecha.
  2. Mide el ancho en el punto más abierto con una regla o una tarjeta de medidas.
  3. Pega un testigo: una tira de papel o un poco de yeso que cruce la grieta. Si se rompe, la grieta se está moviendo.
  4. Revisa y fotografía cada dos semanas durante dos o tres meses.

Reparar una fisura superficial estable

  1. Abre la fisura en «V». Con la punta de una espátula o de un abrelatas viejo, ensancha ligeramente la fisura por la superficie. Parece contradictorio, pero así el relleno tiene dónde agarrarse.
  2. Limpia el polvo con una brocha seca.
  3. Humedece ligeramente si el material de relleno lo requiere.
  4. Rellena con un producto elástico pintable (masilla acrílica elástica o sellador para fisuras). En fisuras en paredes de placa de yeso, usa masilla con cinta de malla (tutorial 27).
  5. Alisa con la espátula húmeda.
  6. Si la fisura es larga, coloca una cinta de malla autoadhesiva encima y cúbrela con una capa delgada de masilla que sobrepase unos centímetros a cada lado.
  7. Lija, limpia y pinta como en el tutorial 25.

Por qué vuelve a aparecer la misma fisura: si la reparas con estuco rígido una fisura que se mueve un poco con los cambios de temperatura, el estuco se volverá a abrir en el mismo sitio. Por eso en las uniones de materiales y en fisuras que «respiran» se usan productos elásticos.

27

Reparar un hueco en pared de placa de yeso

  • Nivel intermedio
  • 3 horas + secado
  • Paredes y pintura

Las paredes y techos de placa de yeso (conocida como drywall o panel de yeso) son comunes en apartamentos nuevos. Suenan huecas al golpearlas y se perforan con facilidad: un golpe con la manija de una puerta o un mueble al trastear deja un hueco. La buena noticia es que se reparan muy bien.

Identifica el tamaño del daño

  • Menos de 1 cm: se trata como un hueco de clavo (tutorial 25).
  • De 1 a 10 cm: parche de malla autoadhesiva.
  • Más de 10 cm: parche con un trozo nuevo de placa y un refuerzo por detrás.

Antes de cortar, verifica qué hay detrás. Por dentro de estos muros pasan cables y tuberías. Apaga el breaker de ese muro si hay tomas o interruptores cerca, mira por el propio hueco con una linterna y corta siempre con poca profundidad.

Huecos medianos: parche de malla

  1. Recorta los bordes rotos con la cuchilla para dejar un borde limpio.
  2. Pega el parche de malla (existen parches metálicos o de fibra autoadhesivos) centrado sobre el hueco.
  3. Aplica una primera capa delgada de masilla para placa de yeso, con la espátula ancha, que cubra el parche y se extienda unos 5 cm alrededor.
  4. Deja secar por completo.
  5. Aplica una segunda capa más ancha, desvaneciendo los bordes hacia afuera («plumeado»), para que no se note el relieve.
  6. Lija suavemente, aplica una tercera capa si hace falta, y vuelve a lijar.
  7. Sella y pinta.

Huecos grandes: parche de placa

  1. Marca un rectángulo alrededor del daño con la escuadra y córtalo con una sierra de punta para placa de yeso o con la cuchilla, en pasadas sucesivas.
  2. Coloca un refuerzo por detrás. Introduce una tira de madera o de perfil metálico más larga que el hueco, sujétala con la mano y fíjala con tornillos para placa de yeso a través del muro existente, arriba y abajo del hueco.
  3. Corta un trozo de placa nueva del mismo espesor (habitualmente 12,7 mm) y del tamaño exacto del hueco.
  4. Atornilla el parche al refuerzo, con las cabezas de los tornillos apenas hundidas sin romper el papel.
  5. Pon cinta de papel o de malla sobre las cuatro juntas.
  6. Aplica masilla en tres capas cada vez más anchas, dejando secar y lijando entre ellas.
  7. Sella y pinta todo el paño de pared.

El secreto es la paciencia entre capas. Tres capas delgadas y bien secas dan un acabado invisible; una capa gruesa aplicada con prisa se agrieta y se hunde.

Colgar objetos en placa de yeso

Los chazos comunes no sostienen en placa de yeso. Existen anclajes específicos (de mariposa, de expansión metálica o de rosca para placa) indicados según el peso. Para objetos pesados como televisores o repisas cargadas, lo correcto es fijarlos a los perfiles metálicos de la estructura, que se ubican con un imán o con un detector de estructura.

28

Preparar una pared antes de pintar

  • Nivel básico
  • 2 horas
  • Paredes y pintura

Quienes pintan con experiencia dicen que el 70 % de un buen trabajo de pintura es la preparación. Una pared sucia, con grasa o con pintura suelta hará que incluso la mejor pintura se vea mal o se desprenda.

Protege el espacio

  1. Saca los muebles o júntalos en el centro y cúbrelos con plástico.
  2. Cubre el piso con cartón, papel grueso o lona. El plástico delgado es resbaloso y la pintura húmeda sobre él se pisa y se lleva a otras partes.
  3. Baja el breaker de las tomas e interruptores del espacio y retira sus tapas con un destornillador. Guarda los tornillos en una bolsa marcada.
  4. Enmascara marcos de puertas, ventanas y guardaescobas con cinta, presionándola bien con la uña o con la espátula para que la pintura no se filtre.

Inspecciona y repara

  1. Recorre la pared con una linterna rasante buscando huecos, fisuras, abultamientos y zonas de pintura suelta.
  2. Raspa la pintura que se descascara con la espátula, hasta llegar a una zona firme.
  3. Resana huecos y fisuras (tutoriales 25 a 27).
  4. Lija los resanes y los bordes de la pintura raspada para que no se note el escalón.

Limpia

  • Polvo: pasa una escoba suave o un paño seco por toda la pared, empezando por arriba.
  • Grasa (cocinas, alrededor de interruptores): lava con agua y un poco de detergente, enjuaga con agua limpia y deja secar.
  • Moho: trátalo antes, según el tutorial 22.
  • Manchas de humo, óxido o agua: suelen «sangrar» a través de la pintura nueva. Necesitan un sellador bloqueador de manchas antes de la pintura de acabado.

Sellador o imprimante: cuándo es necesario

Situación ¿Sellador?
Pared nueva de pañete o estuco sin pintar Sí: evita que la pared «chupe» la pintura
Placa de yeso nueva Sí: iguala la absorción entre la masilla y el papel
Muchos resanes en una pared Sí, al menos sobre los resanes
Cambio de pintura a base de aceite a pintura a base de agua Sí, además de lijar para abrir poro
Pared en buen estado, mismo tipo de pintura, color parecido Generalmente no
Paso de un color oscuro a uno muy claro Recomendable: ahorra manos de pintura

¿La pintura vieja es a base de aceite o de agua? Frota un algodón con alcohol sobre una zona pequeña. Si la pintura se ablanda o mancha el algodón, es a base de agua. Si no pasa nada, probablemente es a base de aceite o esmalte.

29

Elegir pintura y calcular cantidades

  • Nivel básico
  • 12 min de lectura
  • Paredes y pintura

En el almacén hay decenas de opciones, pero para una vivienda se reducen a pocas decisiones: la base, el tipo según el uso y el acabado. Aquí no se recomienda ninguna marca; lo importante es leer la ficha técnica del envase y comparar.

Decisión 1: la base

Base agua (vinilos, acrílicas)

  • Poco olor y secado rápido
  • Herramientas se lavan con agua
  • Indicadas para muros y techos interiores y fachadas
  • Son la opción más habitual en vivienda

Base aceite o solvente (esmaltes, anticorrosivos)

  • Película dura y resistente al roce
  • Olor fuerte, secado lento
  • Indicadas para metal, madera y zonas de alto tráfico
  • Requieren disolvente para limpiar herramientas

Decisión 2: el tipo según la zona

Zona Tipo recomendado Por qué
Alcobas y sala Vinilo o acrílica interior lavable Buena apariencia y permite limpiar manchas
Techos Vinilo para techos, mate Disimula imperfecciones y no refleja la luz
Baños y cocinas Pintura para zonas húmedas con antihongos, lavable Resiste vapor, limpieza frecuente y moho
Pasillos y habitaciones de niños Acrílica de alta lavabilidad o satinada Soporta roce y lavado
Fachadas y muros exteriores Pintura para exteriores con resistencia a rayos UV y lluvia El sol y el agua degradan pinturas interiores
Rejas y metal Anticorrosivo + esmalte Protege contra el óxido (tutorial 31)
Madera Sellador para madera + esmalte o barniz La madera se mueve y absorbe humedad

Decisión 3: el acabado

  • Mate: sin brillo, disimula imperfecciones. Menos lavable. Ideal para techos y paredes con defectos.
  • Satinado o semimate: brillo suave, más fácil de limpiar. Buen equilibrio para casi todas las paredes.
  • Semibrillante y brillante: muy lavable, pero resalta cada imperfección de la pared. Mejor para puertas, marcos y metal.

Cómo calcular cuánta pintura comprar

  1. Mide el perímetro de la habitación (la suma del largo de todas las paredes) y multiplícalo por la altura.
  2. Resta puertas y ventanas. Como referencia, una puerta ocupa unos 2 m² y una ventana mediana unos 1,5 m².
  3. Multiplica por el número de manos, habitualmente dos.
  4. Divide por el rendimiento que indica el envase, en metros cuadrados por galón o por litro. Un rendimiento típico en muros interiores está entre 20 y 35 m² por galón por mano, según la calidad y la superficie.
  5. Añade un 10 % para retoques y pérdidas.

Ejemplo: una alcoba de 3 × 4 m con 2,4 m de altura tiene un perímetro de 14 m y 33,6 m² de muros. Restando una puerta y una ventana quedan unos 30 m². A dos manos son 60 m². Con un rendimiento de 25 m² por galón, se necesitan 2,4 galones; con el 10 % extra, unos 2,7. Lo práctico es comprar un cuñete o galones suficientes del mismo lote. Haz tus propios cálculos con la calculadora de pintura.

Compra toda la pintura del mismo lote y, si usas varios envases, mézclalos en un balde grande antes de empezar («boxing»). Las pinturas preparadas en diferentes momentos pueden tener ligeras diferencias de tono.

30

Pintar con rodillo y brocha como se debe

  • Nivel básico
  • Medio día
  • Paredes y pintura

Con la pared preparada y la pintura correcta, la técnica es lo que separa un acabado uniforme de uno con marcas, gotas y zonas transparentes. Estos son los pasos que usan quienes pintan de oficio.

Herramientas

  • Rodillo de felpa de pelo medio (9 a 12 mm) para muros lisos
  • Bandeja con rampa o balde con rejilla escurridora
  • Brocha de 2" a 3" de cerdas sintéticas para pintura base agua
  • Extensión o palo para el rodillo
  • Paño húmedo para limpiar gotas

Condiciones ideales

  • Buena ventilación
  • Temperatura templada, sin sol directo sobre la pared
  • Buena luz, idealmente natural
  • Sin corrientes de aire con polvo

El orden correcto

  1. Techo primero. Lo que gotee caerá sobre paredes aún sin pintar.
  2. Luego las paredes.
  3. Al final, marcos, puertas y guardaescobas.

Paso a paso en una pared

  1. Mezcla bien la pintura con un palo limpio durante un par de minutos, desde el fondo.
  2. Humedece el rodillo (con agua si la pintura es base agua) y escúrrelo bien. Así absorbe la pintura de forma uniforme desde el primer paso.
  3. Recorta con brocha. Pinta una franja de unos 5 cm a lo largo de esquinas, bordes del techo, marcos y alrededor de tomas. Trabaja por secciones, no toda la habitación de una vez, para que la franja no se seque antes de pasar el rodillo.
  4. Carga el rodillo en la bandeja y escúrrelo en la rampa hasta que no gotee.
  5. Aplica en «W» o en «M». En una sección de alrededor de 1 × 1 m, traza una W grande para distribuir la pintura y luego rellena con pasadas verticales paralelas sin volver a cargar.
  6. Mantén siempre un borde húmedo. Empieza la siguiente sección solapando sobre la anterior mientras aún está fresca. Así se evitan las marcas de traslapo.
  7. Termina con pasadas suaves de arriba hacia abajo, casi sin presión, en toda la altura de la pared.
  8. Revisa con luz lateral y corrige gotas o escurrimientos mientras la pintura está húmeda.
  9. Espera el tiempo de repinte que indica el envase (usualmente de 2 a 4 horas para vinilos) antes de la segunda mano.
  10. Retira la cinta cuando la última mano esté seca al tacto pero no completamente endurecida, tirando en ángulo.

Pausas sin lavar: si vas a parar menos de una hora, envuelve el rodillo y la brocha en una bolsa plástica bien cerrada. Para pausas largas, lávalos.

Problemas comunes y su causa

Problema Causa probable Cómo evitarlo
Marcas de rodillo o franjas Pintar sobre zonas ya secas Mantener borde húmedo y trabajar pared por pared
Escurrimientos Exceso de pintura en el rodillo Escurrir bien y extender más
Se ve el color anterior Mano demasiado delgada Aplicar una mano más o usar sellador
Burbujas Rodillo de pelo muy largo o pared sucia Usar el rodillo adecuado y limpiar antes
Pelusas en la pared Rodillo nuevo sin preparar Pasarle cinta adhesiva antes de usarlo

Limpieza y residuos

Nunca viertas restos de pintura por el lavaplatos ni por el sanitario. Deja secar los restos pequeños en la bandeja y deséchalos como residuo sólido. Los envases con pintura sobrante se guardan bien tapados, boca abajo, para que el aire no forme una capa seca. Anota en la tapa el color y la habitación: servirá para retoques.

31

Pintar puertas, rejas y madera

  • Nivel intermedio
  • 1 día
  • Paredes y pintura

Las rejas, las puertas metálicas y las ventanas de madera son lo primero que ve quien pasa por la calle. Mantenerlas pintadas no solo mejora la fachada; es la forma más barata de evitar que el óxido o la pudrición obliguen a cambiarlas.

Metal: rejas, barandas y puertas

  1. Retira el óxido suelto con un cepillo de alambre y lija de grano 80 hasta llegar al metal firme. No hace falta dejar todo brillante, pero sí quitar lo que se desprende.
  2. Limpia el polvo y la grasa con un trapo humedecido en el disolvente recomendado por el fabricante de la pintura.
  3. Aplica anticorrosivo en las zonas donde quedó el metal expuesto y, preferiblemente, en toda la pieza. Deja secar según el envase.
  4. Lija suavemente con grano 220 si el anticorrosivo quedó con grumos.
  5. Aplica dos manos de esmalte delgadas, con brocha de cerdas naturales o con rodillo de espuma para superficies lisas. Dos manos delgadas duran más que una gruesa.
  6. En rejas, pinta primero las partes internas y los cruces, y al final las caras frontales, para corregir escurrimientos.

Rejas exteriores en altura o hacia la calle: no te asomes ni te apoyes en barandas para pintar su cara exterior. Pinta solo lo que alcances de forma segura desde adentro. Las pinturas antiguas pueden contener plomo: humedece antes de lijar y usa mascarilla (tutorial 01).

Madera: puertas, marcos y ventanas

  1. Desmonta los herrajes que puedas (manijas, placas) o cúbrelos con cinta.
  2. Lija en el sentido de la veta: grano 120 para quitar brillo y asperezas, luego 220 para dejar lista la superficie.
  3. Rellena golpes y grietas con masilla para madera. Deja secar y lija.
  4. Retira el polvo con un paño apenas húmedo o con un trapo atrapapolvo.
  5. Aplica sellador en madera nueva o muy absorbente.
  6. Aplica el acabado (esmalte o barniz) en capas delgadas, siguiendo la veta.

El orden para pintar una puerta de tableros

  1. Los tableros (paneles) hundidos, empezando por sus bordes.
  2. Los largueros horizontales (travesaños).
  3. Los largueros verticales exteriores.
  4. Los cantos, empezando por el de la cerradura.

Este orden permite corregir los excesos que se pasan de una zona a otra sin dejar marcas.

Puertas que se pegan después de pintar: el esmalte tarda días en endurecer por completo aunque esté seco al tacto. Deja la puerta abierta o pon una hoja de papel encerado en los topes durante las primeras 48 horas.

Parte VI · Electricidad básica y reparaciones
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Tablero eléctrico: breakers y protección diferencial

  • Nivel básico
  • 15 min de lectura
  • Electricidad

El tablero eléctrico es el centro de protección de tu vivienda. No se trata de repararlo, sino de entenderlo: saber qué hace cada pieza te permite actuar ante un corte y, sobre todo, no cometer errores que ponen en riesgo a las personas.

Nunca abras la tapa interna del tablero ni retires los breakers. Detrás de la tapa hay partes energizadas incluso con todos los breakers abajo. En Colombia, las instalaciones eléctricas se rigen por el Reglamento Técnico de Instalaciones Eléctricas (RETIE), y sus modificaciones deben hacerlas personas técnicas o profesionales con matrícula vigente.

Las piezas que ves

  • Breaker general (totalizador): corta toda la energía de la vivienda. Suele ser el más grande o estar separado.
  • Breakers de circuito: cada uno protege un grupo de tomas o luces. Su número (15, 20, 30…) es la corriente máxima en amperios que permite antes de dispararse.
  • Interruptor diferencial: tiene un botón de prueba marcado con «T» o «Test». Detecta si parte de la corriente se escapa, por ejemplo a través de una persona, y corta en milésimas de segundo. En muchas viviendas se encuentra en el tablero o en las tomas de baños y cocinas (tomas con botones de prueba y reinicio).

Qué hacer si se dispara un breaker

  1. Identifica cuál saltó. Estará en posición intermedia o hacia abajo.
  2. Desconecta los aparatos de ese circuito, en especial los que estaban funcionando al momento del corte.
  3. Sube el breaker con firmeza. Si está en posición intermedia, primero bájalo del todo y luego súbelo.
  4. Conecta los aparatos uno por uno. Si el breaker salta al conectar uno concreto, ese aparato tiene una falla. Si salta sin nada conectado, hay un problema en la instalación.
  5. Si se dispara varias veces seguidas, no insistas: deja el circuito apagado y solicita revisión.

Sobrecarga vs. cortocircuito vs. fuga

Qué pasó Qué salta Pista
Sobrecarga El breaker del circuito, después de un rato Muchos aparatos de alto consumo a la vez: hervidor, plancha, calefactor
Cortocircuito El breaker, al instante, a veces con chispa o ruido Cable dañado, enchufe roto, aparato mojado
Fuga a tierra El diferencial Humedad en una toma o en un aparato, especialmente en baños, cocinas y exteriores

Nunca reemplaces un breaker por uno de mayor amperaje para que «no salte más». El breaker protege el cable: si el cable es para 20 amperios y pones un breaker de 30, el cable puede sobrecalentarse dentro de la pared sin que nada lo corte. Es una causa conocida de incendios.

Prueba mensual del diferencial

Con los aparatos sensibles apagados, presiona el botón de prueba. El diferencial debe dispararse de inmediato. Luego súbelo de nuevo. Si no se dispara al presionar el botón, no está protegiendo y debe revisarse.

Señales que requieren electricista

  • Olor a quemado, tomas o interruptores calientes o decolorados.
  • Luces que parpadean sin razón en varios puntos de la casa.
  • Pequeñas descargas al tocar un electrodoméstico o un grifo.
  • Chispas al conectar o desconectar.
  • Breakers que se disparan con frecuencia sin sobrecarga evidente.
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Cambiar un bombillo o una lámpara sencilla con seguridad

  • Nivel intermedio
  • 45 minutos
  • Electricidad

Cambiar un bombillo parece trivial, pero implica trabajar en altura y cerca de conexiones eléctricas. Reemplazar una lámpara de techo por otra equivalente es una tarea que muchas personas hacen en casa; aquí se explica cómo hacerla con el circuito sin energía y con las comprobaciones necesarias. Si algo no coincide con lo descrito, detente.

Cambiar un bombillo

  1. Apaga el interruptor y deja que el bombillo se enfríe si era incandescente o halógeno.
  2. Usa una escalera, nunca una silla (tutorial 04).
  3. Revisa el tipo de base (rosca grande, rosca pequeña, de clavija) y la potencia máxima que indica la lámpara.
  4. Gira con suavidad. Si el vidrio se rompe dentro del portabombillo, baja el breaker, usa guantes de trabajo y retira la base con un alicate de punta.
  5. Deposita los bombillos fluorescentes en un punto de recolección de residuos especiales: contienen pequeñas cantidades de mercurio.

Temperatura de color: los bombillos LED indican un número en kelvin. Alrededor de 2.700 a 3.000 K dan luz cálida para alcobas y sala; alrededor de 4.000 K, luz neutra para cocinas y estudio; 6.000 K o más, luz fría. Usar la misma temperatura en todo un espacio lo hace más armónico.

Reemplazar una lámpara de techo por otra equivalente

Herramientas

  • Detector de tensión sin contacto
  • Destornilladores con mango aislado
  • Alicate pelacables
  • Cinta aislante
  • Escalera

Antes de empezar

  • La lámpara nueva debe ser para el mismo uso (interior, techo)
  • Pide ayuda: sostener la lámpara mientras se conecta es incómodo
  • Trabaja de día, con luz natural
  1. Baja el breaker del circuito de iluminación correspondiente. No basta con apagar el interruptor de pared.
  2. Verifica que no hay tensión. Prueba el detector primero en una toma que sepas que funciona, luego acércalo a los cables de la lámpara. No debe reaccionar. Vuelve a probarlo en la toma viva para confirmar que el detector sigue funcionando.
  3. Toma una foto de las conexiones existentes antes de soltar nada.
  4. Suelta la lámpara vieja sosteniéndola con una mano o con ayuda de otra persona.
  5. Identifica los cables. En instalaciones que siguen el código de colores vigente en Colombia, el neutro es blanco, la tierra es verde o verde con amarillo, y la fase suele ser de otro color (por ejemplo negro, rojo o azul). En instalaciones antiguas los colores pueden no seguir el código: por eso es tan importante la foto.
  6. Conecta la lámpara nueva reproduciendo exactamente las mismas conexiones, con los conectores que traiga o con borneras adecuadas. Si la lámpara tiene cable de tierra y la caja tiene tierra, conéctalo.
  7. Asegura mecánicamente la lámpara a la caja o al techo con los tornillos y chazos adecuados a su peso. Ningún peso debe quedar colgando de los cables.
  8. Sube el breaker y prueba.

Detente y pide ayuda profesional si: encuentras cables con aislamiento quemado, reseco o que se desmorona; no hay caja de conexión; hay más cables de los que esperabas; la lámpara nueva es mucho más pesada que la anterior (ventiladores de techo, por ejemplo); o no puedes confirmar la ausencia de tensión.

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Puertas que rozan, chirrían o no cierran

  • Nivel básico
  • 1 hora
  • Reparaciones

Una puerta que roza el piso o que hay que empujar para que cierre casi nunca necesita ser cepillada. En la mayoría de los casos el problema está en las bisagras: tornillos flojos que dejan caer la hoja unos milímetros.

Diagnóstico rápido

  1. Cierra la puerta despacio y observa la separación entre la hoja y el marco en todo su contorno. Debería ser pareja, de unos 3 mm.
  2. Busca dónde roza. Pasa una hoja de papel por la ranura con la puerta cerrada: donde se atasca, hay contacto. También puedes frotar tiza en el canto y ver dónde queda marcada en el marco.
  3. Sujeta la puerta abierta por la manija y muévela hacia arriba y hacia abajo. Si hay juego en las bisagras, los tornillos están flojos.

Si los tornillos están flojos

  1. Aprieta todos los tornillos de las bisagras, tanto en la hoja como en el marco.
  2. Si un tornillo gira en falso, el agujero está desgastado. Retíralo, introduce en el agujero dos o tres palillos de madera con pegante para madera, córtalos al ras, deja secar y vuelve a atornillar.
  3. Alternativa: cambia el tornillo de la bisagra superior del marco por uno más largo (de unos 6 a 7 cm) que llegue hasta el muro o el marco estructural. Esto «recoge» la puerta hacia arriba y suele resolver el roce en la esquina inferior.

Si la puerta chirría

  1. Levanta el pasador de la bisagra (el eje) golpeándolo suavemente desde abajo con un destornillador y un martillo, con la puerta cerrada para que no se descuelgue.
  2. Límpialo con un trapo y lija fina si tiene óxido.
  3. Aplica una capa delgada de grasa, vaselina o lubricante seco.
  4. Vuelve a colocarlo y repite con cada bisagra, de una en una.

Si la puerta no engancha al cerrar

El pestillo no coincide con el hueco de la placa del marco (el cerradero). Marca con lápiz dónde toca el pestillo. Si la diferencia es de uno o dos milímetros, lima el borde del hueco de la placa. Si es mayor, retira la placa, amplía el rebaje en la madera con un formón y vuelve a fijarla en la nueva posición.

Si la puerta se hinchó por la humedad

Las puertas de madera o aglomerado pueden hincharse en temporadas húmedas. Antes de cepillarlas, espera a la época seca: muchas vuelven a su tamaño. Si hay que rebajarla, se hace con cepillo de carpintería o lija en la zona marcada, y luego se sella y pinta el canto; un canto sin sellar absorberá más humedad y el problema volverá.

Puertas de clósets corredizos: casi siempre el problema es suciedad en el riel inferior o una rueda desgastada. Aspira el riel, limpia con un paño y, si la rueda está rota, busca el repuesto llevando la pieza vieja.

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Ventanas corredizas que se atascan

  • Nivel básico
  • 45 minutos
  • Reparaciones

Las ventanas corredizas de aluminio son las más comunes en vivienda urbana. Cuando empiezan a costar trabajo, la gente tiende a forzarlas, y ahí se rompen las ruedas o se sale la hoja del riel. Un mantenimiento sencillo las deja como nuevas.

Limpieza del riel

  1. Aspira el riel inferior con la boquilla estrecha de la aspiradora.
  2. Frota con un cepillo de dientes viejo y agua con un poco de jabón para aflojar la tierra pegada.
  3. Seca con un paño.
  4. Destapa los lloraderos (tutorial 24).
  5. Aplica un lubricante seco (de silicona en aerosol o de grafito) en el riel. Evita aceites y grasas: atraen polvo y forman una pasta que empeora el atasco.
  6. Desliza la hoja varias veces para distribuir el lubricante.

Si la hoja sigue pesada: las ruedas

  1. Observa la parte inferior de la hoja. En los extremos hay dos ruedas, a veces con un tornillo de ajuste de altura en el canto lateral.
  2. Prueba ajustar la altura. Girar el tornillo de ajuste levanta o baja la hoja. Si la hoja arrastra, súbela un poco de ambos lados por igual.
  3. Si las ruedas están rotas o planas, hay que retirar la hoja: ábrela a la mitad, levántala hacia el riel superior y saca la parte inferior hacia ti. Hazlo entre dos personas y solo en ventanas de piso a nivel o con la hoja completamente hacia adentro.
  4. Lleva la rueda vieja a la ferretería o a un taller de aluminio para encontrar el repuesto equivalente.

Ventanas en pisos altos: nunca retires una hoja corrediza de una ventana exterior en altura por tu cuenta. Si la hoja se suelta hacia afuera, cae a la calle. Este trabajo debe hacerse con el personal adecuado y, si es posible, desde adentro con la hoja asegurada.

Cierres y seguros

  • Si el seguro no encaja, afloja los tornillos de la pieza receptora, ajústala a la posición correcta y vuelve a apretar.
  • Lubrica el mecanismo del seguro con una gota de lubricante seco.
  • Revisa que los seguros de las ventanas en habitaciones de niños funcionen correctamente, y considera limitadores de apertura.

Felpas y empaques

Las felpas (cepillos) de los bordes de la hoja evitan que entre polvo, agua y ruido. Si están aplastadas o desprendidas, se pueden cambiar: se extraen tirando de un extremo y se inserta la nueva en la misma ranura. Mejorarán el aislamiento térmico y acústico de la ventana.

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Renovar las juntas de la baldosa

  • Nivel intermedio
  • 1 día
  • Reparaciones

Las juntas entre baldosas (la boquilla, también llamada fragüe o lechada) se ensucian, se agrietan y se desmoronan con los años. En baños y cocinas, una junta rota deja pasar agua detrás de la baldosa, que termina por soltarse. Renovarlas cambia por completo el aspecto del espacio.

Primero, intenta limpiar

Si las juntas están sanas pero oscuras, una buena limpieza puede bastar. Aplica una pasta de bicarbonato de sodio con un poco de agua, frota con un cepillo de cerdas duras y enjuaga. Para moho, sigue el tutorial 22.

Herramientas

  • Rascador de juntas manual (con punta de carburo)
  • Llana de caucho
  • Esponja grande
  • Dos baldes
  • Gafas y mascarilla

Materiales

  • Boquilla del color elegido (sin arena para juntas menores de 3 mm; con arena para juntas más anchas)
  • Sellador para juntas (opcional pero recomendable)
  • Paño de microfibra

Paso a paso

  1. Retira la boquilla vieja con el rascador, al menos 2 a 3 mm de profundidad o hasta donde esté suelta. Trabaja con cuidado para no despicar los bordes de las baldosas.
  2. Aspira el polvo y pasa una esponja húmeda.
  3. Prepara la boquilla siguiendo las proporciones del envase. Prepara solo lo que puedas aplicar en 20 a 30 minutos.
  4. Aplica con la llana de caucho sostenida a 45°, empujando el material dentro de las juntas en diagonal a ellas, en varias pasadas.
  5. Retira el exceso con la llana casi vertical, también en diagonal.
  6. Espera 15 a 30 minutos (según el producto) hasta que la boquilla empiece a endurecer.
  7. Limpia con la esponja húmeda y bien escurrida, con movimientos circulares suaves, enjuagándola a menudo en un balde y usando el segundo balde con agua limpia.
  8. Al día siguiente, pule la película blanquecina de las baldosas con el paño de microfibra seco.
  9. Deja curar el tiempo indicado (a menudo 48 a 72 horas) antes de mojar la zona y aplicar sellador.

El sellador de juntas penetra en el material y lo vuelve repelente al agua y a las manchas. Reaplícalo cada uno o dos años en duchas y mesones de cocina.

Esquinas y uniones con la tina: las esquinas interiores y la unión entre la baldosa y la tina, el plato de ducha o el mesón no se rellenan con boquilla rígida, sino con silicona (tutorial 12). En esas uniones hay pequeños movimientos que agrietarían la boquilla.

Baldosas que suenan huecas o están sueltas

Si al golpear una baldosa suena hueca o se mueve, el adhesivo de debajo falló, casi siempre por humedad. Una baldosa suelta aislada se puede retirar, limpiar su base y volver a pegar con adhesivo cerámico. Si hay muchas sueltas en una misma zona, investiga primero la causa (tutoriales 13 y 21).

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Prevenir plagas sin químicos agresivos

  • Nivel básico
  • 12 min de lectura
  • Reparaciones

Cucarachas, hormigas, polillas y roedores buscan tres cosas: agua, comida y refugio. Si se los quitas, la mayoría no se instala. La prevención es más barata, más segura y más duradera que cualquier producto.

Quita el agua

  • Repara goteos bajo lavamanos y lavaplatos (tutoriales 07 y 11).
  • No dejes platos con agua en la noche ni agua acumulada en materas.
  • Seca el mesón y el lavaplatos antes de dormir.
  • Mantén tapados los sifones de piso que no uses o con rejilla fina.

Quita la comida

  • Guarda los alimentos secos (arroz, harinas, azúcar, comida de mascotas) en recipientes herméticos.
  • Saca la basura orgánica a diario y usa canecas con tapa.
  • Limpia bajo la estufa y la nevera cada pocos meses: allí se acumulan migas y grasa.
  • No dejes la comida de las mascotas servida toda la noche.

Quita el refugio y las entradas

  1. Sella grietas y huecos en zócalos, alrededor de tuberías que atraviesan muros y detrás de muebles de cocina, con masilla o sellador.
  2. Revisa los pasos de tubería bajo el lavaplatos: suele haber un hueco alrededor del tubo que conecta con los ductos del edificio.
  3. Pon burletes en la parte inferior de las puertas que dan al exterior o a zonas comunes.
  4. Usa angeos (mallas) en ventanas si en tu zona hay mosquitos.
  5. Elimina cartones y papeles acumulados: son refugio preferido de cucarachas.

Recursos de baja toxicidad

  • Tierra de diatomeas de grado alimentario: polvo fino que se aplica en rendijas secas y afecta a insectos rastreros. Evita inhalarlo al aplicarlo.
  • Trampas adhesivas: no matan a toda la población, pero son excelentes para detectar dónde y cuántos insectos hay.
  • Hierbas aromáticas y cedro en armarios: ayudan a disuadir polillas, junto con ropa guardada limpia y seca.
  • Limpieza con vinagre sobre los caminos de hormigas: borra el rastro químico que usan para guiarse.

Cuándo llamar a una empresa de control de plagas certificada: si hay señales de roedores (excrementos, roeduras, ruidos en techos), si hay termitas (polvillo de madera, túneles de barro en muros) o si una infestación persiste pese a la prevención. En edificios, coordina con la administración: las plagas se mueven entre apartamentos y por los ductos comunes.

Si usas algún producto insecticida, lee y sigue la etiqueta al pie de la letra, mantenlo fuera del alcance de niños y mascotas, y nunca lo apliques sobre superficies donde se preparan alimentos.

Parte VII · Administración de la vivienda
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Bitácora y presupuesto de mantenimiento

  • Nivel básico
  • 15 min de lectura
  • Administración

Administrar bien una vivienda es, en buena parte, llevar registro. Saber cuándo se cambió el calentador, qué color exacto tiene la sala o cuánto se gastó el año pasado en reparaciones permite planear en lugar de reaccionar.

Qué anotar en la bitácora

Puede ser un cuaderno, una hoja de cálculo o una carpeta en el teléfono. Para cada trabajo registra:

  • Fecha del trabajo.
  • Espacio y elemento intervenido (por ejemplo, «baño principal, sanitario»).
  • Qué se hizo y por qué.
  • Materiales usados, con referencia genérica, medida y color.
  • Quién lo hizo y datos de contacto si fue una persona técnica.
  • Costo total, separando materiales y mano de obra.
  • Garantía, si la hay, y hasta cuándo.
  • Fotos de antes y después.

Ejemplo de registro

Fecha Espacio Trabajo Próxima revisión
Marzo Baño social Cambio de sello de descarga del sanitario Revisar en un año
Abril Cocina Cambio de mangueras de abasto del lavaplatos Cambiar en cinco años
Junio Sala Resane y pintura, color blanco hueso satinado Retocar según desgaste
Septiembre Terraza Limpieza de sifón y revisión de juntas Antes de la próxima temporada de lluvias

Cómo presupuestar el mantenimiento

Una referencia usada con frecuencia es reservar cada año entre el 1 % y el 2 % del valor de la vivienda para mantenimiento y reparaciones. En viviendas nuevas se gasta menos los primeros años; en viviendas con más de 20 años puede hacer falta más. Lo importante es ahorrar de forma constante para que una reparación grande no sea una crisis.

  1. Lista los elementos con vida útil conocida: calentador, pintura interior y exterior, mangueras, sellos, electrodomésticos.
  2. Estima cuándo tocará cambiar cada uno según su antigüedad.
  3. Divide el costo estimado entre los años que faltan. Esa es la cuota anual que conviene ahorrar para ese elemento.
  4. Suma una reserva para imprevistos.

Vida útil orientativa

Elemento Vida útil aproximada
Mangueras de abasto 5 a 7 años
Silicona de baños 3 a 5 años
Pintura interior 5 a 8 años
Pintura exterior 4 a 7 años, según exposición al sol y lluvia
Calentador de acumulación 8 a 12 años
Mecanismos internos del sanitario 5 a 10 años

Valores orientativos: dependen de la calidad del material, el uso, el clima y la dureza del agua.

Al contratar a una persona técnica

  • Pide al menos dos cotizaciones por escrito para trabajos importantes, con el detalle de materiales y mano de obra.
  • Acuerda el alcance, el plazo y la forma de pago antes de empezar. Evita anticipos del 100 %.
  • Para gas y electricidad, verifica que la persona cuente con la certificación correspondiente.
  • Guarda la factura o el documento del trabajo junto con la bitácora.
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Propiedad horizontal: qué te toca y qué no

  • Nivel básico
  • 12 min de lectura
  • Administración

Si vives en un edificio o conjunto, tu vivienda tiene dos tipos de partes: las privadas, que son tuyas, y las comunes, que son de todas las personas copropietarias. En Colombia este régimen está regulado principalmente por la Ley 675 de 2001 y por el reglamento de propiedad horizontal de cada edificio. Esta sección es orientativa y no reemplaza la lectura de tu reglamento ni una asesoría jurídica.

Bienes privados y bienes comunes, en general

Suele corresponder a cada propietario

  • Acabados interiores: pintura, pisos, enchapes
  • Aparatos sanitarios y grifería de la unidad
  • Tuberías que sirven solo a tu unidad, desde el contador o la derivación hacia adentro
  • Instalación eléctrica interna desde tu tablero
  • Puertas interiores, clósets y muebles fijos

Suele corresponder a la copropiedad

  • Estructura: columnas, vigas, losas y muros de carga
  • Fachadas y cubiertas
  • Bajantes y redes generales de agua, desagüe y electricidad
  • Tanques, bombas, ascensores y zonas comunes
  • Parqueaderos y áreas comunales, según el reglamento

Cada reglamento puede definir casos particulares, por ejemplo terrazas de uso exclusivo o ventanas de fachada. Consulta el tuyo antes de asumir quién debe reparar algo.

Antes de hacer una obra en tu apartamento

  1. Lee el reglamento y el manual de convivencia: suelen fijar horarios de obra, uso del ascensor para materiales y manejo de escombros.
  2. Informa a la administración por escrito con anticipación.
  3. No modifiques elementos estructurales ni fachadas (muros de carga, ventanas, color exterior) sin las autorizaciones que exija el reglamento y la normativa urbanística.
  4. Protege las zonas comunes por donde pasen materiales.
  5. Avisa a tus vecinos inmediatos: una nota cordial evita conflictos.

Cuando el daño viene de otra unidad o de una zona común

  1. Documenta con fotos y fechas (tutorial 21).
  2. Habla primero con la persona vecina de manera cordial.
  3. Informa por escrito a la administración, especialmente si el origen puede estar en un bien común. Guarda copia de la comunicación.
  4. Permite el acceso para inspección cuando sea necesario.
  5. Si no hay acuerdo, los reglamentos suelen prever un comité de convivencia, y existen mecanismos de conciliación. Para casos complejos, busca orientación jurídica.

Participar sí vale la pena

La asamblea de copropietarios aprueba el presupuesto y las obras de mantenimiento de las zonas comunes. Asistir, revisar los informes y proponer mantenimientos preventivos (impermeabilización de cubiertas, limpieza de tanques, revisión de bajantes) es la mejor forma de que el edificio se conserve y de que tu propiedad mantenga su valor.

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Emergencias en casa: los primeros minutos

  • Nivel básico
  • 10 min de lectura
  • Administración

En una emergencia doméstica, lo que hagas en los primeros cinco minutos define cuánto daño habrá. Estas son las secuencias básicas. Léelas con tu familia y ubiquen juntos los elementos del tutorial 03.

La vida de las personas va primero. Si hay fuego que no puedes controlar, humo, olor fuerte a gas, personas heridas o riesgo de colapso, sal de inmediato y llama a la línea de emergencias 123.

Fuga de agua grande o tubería rota

  1. Cierra la llave de paso del aparato o, si no sabes de dónde viene, la llave general.
  2. Si el agua está cerca de tomas o aparatos eléctricos, baja el breaker general antes de pisar el agua, siempre que puedas llegar al tablero sin pisar el agua.
  3. Contén el agua con toallas y trapos; recoge con baldes.
  4. Avisa al vecino de abajo y a la administración.
  5. Documenta con fotos y video para el seguro, si lo tienes.
  6. Seca y ventila en las siguientes 24 a 48 horas para evitar moho.

Olor a gas

Sigue los siete pasos del tutorial 19: no accionar interruptores, cerrar la llave, ventilar, salir y llamar desde afuera.

Olor a quemado o chispas en una toma

  1. No toques la toma ni el aparato conectado.
  2. Baja el breaker de ese circuito o el general.
  3. Si hay llama pequeña, usa un extintor apto para fuegos eléctricos. Nunca eches agua a un fuego eléctrico.
  4. Si el fuego crece, sal, cierra la puerta al salir y llama al 123.
  5. No vuelvas a energizar el circuito hasta que sea revisado.

Fuego de aceite en la cocina

  1. Apaga la estufa si puedes hacerlo sin riesgo.
  2. Tapa la olla con una tapa metálica o una bandeja, deslizándola desde un lado. El fuego se apaga por falta de aire.
  3. Nunca uses agua: el aceite caliente explota y esparce el fuego.
  4. No muevas la olla.
  5. Deja la tapa puesta hasta que todo se enfríe.

Después de un sismo

  1. Revisa si hay personas heridas.
  2. Si hueles a gas, cierra la llave y sal.
  3. Cierra la llave general de agua si ves fugas.
  4. Observa muros, columnas y techos. Grietas nuevas en elementos estructurales requieren evaluación profesional antes de seguir habitando (tutorial 26).
  5. Usa las escaleras, nunca el ascensor.
  6. Sigue las indicaciones de las autoridades locales.

Kit de emergencia del hogar

  • Linterna con pilas de repuesto o recargable.
  • Botiquín de primeros auxilios.
  • Extintor multipropósito de tamaño doméstico, con su fecha de recarga vigente, en un sitio visible cerca de la cocina y de la salida.
  • Agua potable para al menos tres días por persona.
  • Radio de pilas.
  • Copia de documentos importantes en bolsa impermeable.
  • Silbato.
  • Ficha de la vivienda (tutorial 03) y números de emergencia.

Practica una vez al año: con toda la familia, recorran la casa y señalen la llave de agua, el tablero, la llave de gas y el extintor. En una emergencia real, nadie tendrá que pensar dónde están.

Solución rápida: del síntoma al tutorial

¿Notaste algo raro en casa y no sabes por dónde empezar? Busca el síntoma en esta tabla: te indica la causa más probable, qué tan urgente es y qué tutorial leer.

Síntoma Causa más probable Urgencia Leer
El grifo gotea por el pico Empaque o cartucho desgastado Baja 07
Agua bajo la manija del grifo O-ring o tuerca del vástago floja Baja 07
El lavamanos drena lento Pelo y jabón en el tapón o el sifón Baja 08
Olor a alcantarilla en un baño poco usado Sifón seco Baja 06
El sanitario suena y se rellena solo Sello de descarga o válvula de llenado Media: desperdicia mucha agua 09
El sanitario no baja y el agua sube Taponamiento en la taza Alta: cerrar la llave ya 10
Al descargar, sube agua por la ducha Taponamiento en el ramal o la bajante Alta: avisar a la administración 10
La factura del agua subió sin razón Fuga oculta o sanitario con fuga Media 13
La ducha sale débil solo en un punto Sarro en la regadera o el aireador Baja 14
Manguera de abasto con óxido o abultada Manguera al final de su vida útil Media: puede reventar 11
Radiador frío arriba y caliente abajo Aire atrapado Baja 16
Hay que rellenar la presión de la caldera cada semana Fuga en el circuito o válvula de seguridad Media: revisión técnica 16
El calentador eléctrico gotea por la válvula de alivio Temperatura o presión alta, o válvula gastada Media 17
Agua caliente rojiza o con olor metálico Corrosión interna del tanque Media 17
Llama amarilla, hollín o dolor de cabeza al usar el calentador Mala combustión y posible monóxido de carbono Muy alta: apagar, ventilar, salir, 123 19
Olor a gas Fuga de gas Muy alta: no accionar nada, salir, llamar 19
Puntos negros en esquinas altas Moho por condensación Baja a media 22 y 23
Vidrios mojados cada mañana Exceso de vapor y poca ventilación Baja 23
Mancha que crece después de llover Filtración exterior Media 21 y 24
Mancha en el techo bajo un baño Silicona, desagüe o fuga del piso de arriba Media 21
Techo abombado que cuelga Agua acumulada detrás del acabado Alta: balde, desconectar luz, avisar 21
Franja baja del muro con sales blancas Capilaridad Media: asesoría técnica 20
Huecos de clavos y chazos Uso normal Baja 25
Grieta diagonal que crece o grieta en una columna Posible problema estructural Alta: consultar ingeniería 26
Pintura descascarada en el baño Humedad y pintura no apta para zonas húmedas Baja 28 y 29
Reja con óxido Pintura protectora dañada Baja 31
Un breaker se dispara al usar varios aparatos Sobrecarga del circuito Media 32
Toma caliente, chispas u olor a quemado Conexión floja o daño en la instalación Muy alta: bajar el breaker y llamar a un electricista 32 y 40
Puerta que roza el piso Tornillos de bisagras flojos Baja 34
Ventana corrediza pesada Riel sucio o ruedas gastadas Baja 35
Juntas de baldosa oscuras o desmoronadas Moho o boquilla deteriorada Baja a media 36
Cucarachas u hormigas en la cocina Agua, comida o entradas disponibles Media 37

Preguntas frecuentes

Dudas que aparecen a menudo cuando alguien empieza a hacerse cargo del mantenimiento de su vivienda.

¿Necesito experiencia previa para seguir estos tutoriales?

No. Los tutoriales de nivel básico están pensados para personas que nunca han hecho una reparación. Los de nivel intermedio requieren algo más de paciencia y cuidado, pero no herramientas especiales. Empieza por los tutoriales 01 a 05 y por las tareas más sencillas, como limpiar un aireador o un sifón.

¿Cómo sé si una tarea supera lo que puedo hacer?

Cada tutorial indica sus límites en los recuadros rojos. Como regla general, detente si el trabajo implica gas, la acometida o el tablero eléctrico, la estructura del edificio, trabajar en altura, o si lo que encuentras no coincide con lo que describe la guía.

¿Por qué la guía no recomienda marcas?

Porque el objetivo es enseñar, no vender. Lo importante es entender qué tipo de material necesitas (por ejemplo, «silicona para baños con antihongos» o «pintura para zonas húmedas») y leer la ficha técnica del envase. En cualquier almacén encontrarás varias opciones del tipo correcto.

¿Qué hago si vivo en arriendo?

En general, las reparaciones menores derivadas del uso diario suelen corresponder a quien habita la vivienda, y las reparaciones necesarias para conservarla en buen estado, a quien la arrienda, pero lo que manda es lo que diga tu contrato y la ley aplicable. Antes de hacer cualquier trabajo, revisa el contrato y comunícate por escrito con la persona propietaria o la inmobiliaria.

¿Cada cuánto debo pintar mi vivienda?

Como referencia, los interiores se renuevan cada cinco a ocho años y las fachadas cada cuatro a siete, según la exposición al sol y la lluvia. Las zonas de mucho uso, como pasillos y habitaciones de niños, pueden necesitar retoques antes. En edificios, la pintura de fachada la decide la asamblea.

¿Es mejor el vinagre o el cloro para limpiar?

Depende de la superficie. El vinagre disuelve el sarro y es más suave con los acabados de color; el cloro diluido desinfecta superficies claras y resistentes. Lo que nunca se debe hacer es mezclarlos entre sí ni con otros productos, porque liberan gases tóxicos.

¿Puedo usar la guía sin conexión?

Sí. Una vez cargada la página, todas las herramientas funcionan en tu navegador. También puedes imprimir la lista de verificación con el botón «Imprimir» o guardar la página completa desde el menú de tu navegador.

¿La guía guarda mis datos?

No se recopila ningún dato personal. Si aceptas el almacenamiento, tu navegador guarda localmente qué tutoriales marcaste como leídos y tu avance en la lista de verificación; esa información nunca sale de tu dispositivo. Consulta la política de privacidad y la política de cookies.

¿Puedo compartir la guía?

Claro. La guía es gratuita y de libre acceso para todos y todas. Compártela con familiares, vecinos y con la administración de tu edificio: cuantas más personas cuiden sus viviendas, más bonitos se verán nuestros barrios.

Herramientas interactivas

Repasa lo aprendido, consulta términos y revisa el estado de tu vivienda. Todo funciona en tu navegador, sin registro y sin enviar información a ningún servidor.

Glosario del hogar

Más de 100 términos que aparecen en ferreterías, cotizaciones y en esta guía, explicados en lenguaje sencillo.

Quiz de repaso

25 preguntas sobre los tutoriales. Cada respuesta incluye una explicación para que aprendas incluso si te equivocas.

Pregunta 1 de 25 Aciertos: 0

Lista de verificación del hogar

60 puntos para revisar tu vivienda. Tu avance se guarda en este navegador para que puedas continuar después.

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Empieza por los puntos de agua y seguridad: son los que evitan los daños más costosos.

Agua y fontanería

Calefacción y gas

Electricidad

Humedad y ventilación

Paredes, puertas y ventanas

Seguridad y emergencias

Administración

Calculadora de pintura

Estima cuánta pintura necesitas para una habitación. Revisa siempre el rendimiento real indicado en el envase.

Asistente para orientar el diagnóstico de humedades

Responde cinco preguntas sobre la mancha. El resultado es orientativo y te indica qué tutorial leer; no reemplaza la inspección de una persona técnica.

1. ¿En qué parte del muro está la mancha?

2. ¿Cómo cambia con la lluvia?

3. ¿Qué aspecto tiene?

4. ¿Aparecen gotas en los vidrios por la mañana?

5. ¿Hay un baño, cocina o terraza justo encima o al otro lado del muro?

Acerca de esta guía

Quién la escribe

KAROL MICHEL VALENCIA PEÑA, ciudadana colombiana, es la autora y única patrocinadora de Mi-pago.express. Escribe y financia esta guía de forma personal, sin el respaldo de ninguna empresa, marca, entidad pública o privada.

El propósito es sencillo: que más personas aprendan a cuidar su vivienda, que los edificios y las casas se conserven mejor y, con ello, embellecer las calles de nuestro país.

Nuestros compromisos

  • La guía es 100% gratuita y de libre acceso para todos y todas.
  • No se aceptan donaciones de ningún tipo.
  • No se recomienda ninguna marca ni empresa.
  • No se venden productos ni servicios, ni hay enlaces de afiliados.
  • No se recopilan datos personales: no hay formularios ni registro.
  • El contenido es educativo y no reemplaza la asesoría de personas profesionales.

Descargo de responsabilidad. La información de esta guía tiene fines exclusivamente educativos y se ofrece de buena fe. Cada vivienda es distinta y las condiciones reales pueden variar. Quien decide realizar un trabajo lo hace bajo su propia responsabilidad y debe respetar la normativa vigente, el reglamento de su edificio y las indicaciones de los fabricantes. Los trabajos en instalaciones de gas, redes eléctricas, estructura y alturas deben realizarlos personas con la formación y certificación correspondientes.